Qué dijeron sobre el árbitro y la tensión del clásico
Otro de los ejes fue el arbitraje, un tema siempre sensible en este tipo de encuentros. Paredes evitó cualquier polémica: “No tengo que opinar del árbitro, no creo en la mala intención de nadie. Si hay errores, creo que son sin intención”. Montiel, por su parte, pidió mesura: “Hay que tener un poquito más de respeto por el árbitro, es el que decide”.
En cuanto al clima que rodea al partido, ambos coincidieron en su magnitud. “Es un partido difícil, es un clásico que a cualquier jugador le gustaría jugar”, expresó Montiel, mientras que Paredes lo definió como un encuentro especial: “Son partidos aparte”.
Cómo llegan River y Boca al Superclásico
El presente de ambos equipos alimenta aún más la expectativa. River, ahora bajo la conducción de Eduardo “Chacho” Coudet, acumula cinco triunfos consecutivos en el torneo local y ya aseguró su lugar en los playoffs, aunque su funcionamiento todavía deja dudas.
Boca, en tanto, atraviesa un momento sólido: lleva 12 partidos sin perder, se ubica cuarto en la Zona A del Apertura y comenzó la Copa Libertadores con dos victorias. “Llegamos con mucha confianza, con una seguidilla de buenos resultados y una idea de juego muy clara”, remarcó Paredes.
Qué representa jugar un Superclásico para los protagonistas
Más allá de lo futbolístico, el cruce tiene un valor emocional especial. Paredes destacó su vínculo con Montiel: “Nos conocemos desde chicos y conseguimos cosas importantes juntos”, dijo sobre su compañero en la Selección.
Montiel, en tanto, puso el foco en el contexto: “No hay nada más lindo que jugar un Superclásico en nuestra cancha y con nuestra gente”, afirmó, y dejó en claro el objetivo: “Para nosotros va a ser una final, queremos ganar”.
Con un historial que registra 266 enfrentamientos (93 triunfos de Boca, 88 de River y 85 empates), el clásico suma un nuevo capítulo. Esta vez, con un condimento extra: un campo de juego en discusión y dos equipos que llegan en alza, listos para disputar mucho más que tres puntos.