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El posteo se llenó de comentarios de hinchas que aplaudieron la actitud del jugador y destacaron su fuerte lazo con el club y la ciudad.
Poco después de conocerse la intervención de Lautaro, las autoridades italianas identificaron al hombre responsable del engaño gracias a las cámaras de seguridad. La situación dio otro giro inesperado: su pareja envió un sobre con el dinero correspondiente a la cena y una propina para los empleados. Sin embargo, desde el restaurante decidieron donar ese dinero a la Cruz Azul de Corbetta, una organización que ofrece asistencia en ambulancia con voluntarios durante las noches de los días laborables.
Una vez más, Lautaro Martínez demostró que su grandeza trasciende el fútbol: su gesto solidario dejó una marca en la ciudad que lo adoptó como ídolo y confirmó que en su caso, el brazalete de capitán también se lleva con acciones.