Después apareció Julián Álvarez. El delantero se impuso entre los defensores egipcios y encontró a Messi con un toque sutil que dejó al capitán de frente al arco.
Messi no dudó. Acomodó el cuerpo y sacó su zurdazo. La pelota tomó dirección al arco, pegó en el travesaño y terminó dentro de la red para decretar el 2-2.
Fue un gol con el sello del capitán: una definición de zurda, en un momento decisivo y cuando Argentina necesitaba una respuesta para evitar la eliminación. Sin saberlo en ese instante, Messi estaba marcando el último gol de su carrera con la Selección Argentina.
El grito tuvo además un significado que solo se conocería con el paso del tiempo. Aquella aparición ante Egipto no sería simplemente otro gol de Messi en un Mundial, sino el último que convertiría con la camiseta albiceleste.
Qué pasó después del gol de Messi ante Egipto
El empate no fue el final de la remontada. Después del tanto de Messi, Argentina consiguió dar vuelta definitivamente el partido con un cabezazo de Enzo Fernández y se impuso 3-2 ante Egipto.
De esta manera, el último gol de Messi con la Selección llegó en medio de una remontada que mantuvo con vida a Argentina en el Mundial 2026.
El tanto también quedó asociado a una de las características que marcaron la relación de Messi con la camiseta argentina durante su carrera: su capacidad para aparecer en los momentos determinantes.
Ahora, después de su anuncio de retiro, aquella definición frente a Egipto adquiere un significado diferente. El zurdazo que se metió después de pegar en el travesaño fue el último grito de gol de Messi con Argentina y quedó como parte del cierre de una historia que comenzó muchos años antes y que tuvo su capítulo final en el Mundial 2026.