Finalmente, el supuesto representante le informó que el jeque dueño del club quería reunirse personalmente en Marruecos, donde tenía hoteles. Heath aceptó viajar.
Qué ocurrió cuando llegó a Tánger
El 18 de noviembre de 2024, Heath aterrizó en Marruecos tras recibir pasaje aéreo y una reserva en un hotel cinco estrellas. En el aeropuerto fue recibido por dos hombres con flores, que lo subieron a un sedán negro. Durante los primeros minutos, nada parecía fuera de lugar.
Sin embargo, tras unos 40 minutos de viaje, el auto abandonó la autopista y se internó por caminos angostos. El panorama empezó a inquietarlo. Finalmente, llegaron a un barrio de un pequeño pueblo portuario. Allí fue llevado a un departamento casi sin muebles y obligado a sentarse en un sillón. Tres hombres lo acompañaron durante una hora sin decirle una palabra.
Luego llegó la amenaza directa: “Así es como va a funcionar: nos vas a enviar dinero o no volverás a ver a tu esposa, tus dos hijos ni a tus nietos”. Los secuestradores conocían detalles íntimos de su vida y le exigieron un rescate de seis cifras.
Cómo logró salir con vida sin pagar rescate
Heath logró ganar tiempo asegurando que, por la diferencia horaria, su esposa no podía realizar la transferencia hasta el día siguiente. Tras fingir dormir, fue obligado a participar de una videollamada con Jane, luego de que uno de los hombres lo amenazara con un cuchillo en el cuello.
Durante esa conversación, Jane explicó que no podía transferir dinero porque recientemente habían cambiado el titular de la cuenta. Al cortar, notó que algo no cerraba y alertó a su hijo Harrison. La familia comenzó a actuar rápidamente.
La clave fue que los secuestradores nunca desactivaron la ubicación del celular de Heath. Su nuera detectó que no se encontraba en el hotel y compartió la información. Harrison contactó al padre de un niño que entrenaba en una escuela de fútbol de Nueva Jersey, quien trabajaba para el FBI. La familia envió una captura de la ubicación al teléfono de Adrian.
Ese gesto lo cambió todo. Poco después, uno de los secuestradores recogió sus cosas y le dijo que se preparara para irse.
Cómo terminó la historia de Heath
Tras otro trayecto de unos 40 minutos, lo dejaron en el aeropuerto de Tánger. Le robaron el bolso, pero lo liberaron con vida. Heath compró un pasaje a Madrid y avisó a su familia que estaba a salvo. Al día siguiente regresó a Estados Unidos.
“Fueron los tres días más largos y rápidos de mi vida. Nos da la oportunidad de reevaluar nuestra vida y lo que realmente importa”, reflexionó. Desde entonces no volvió a dirigir, aunque aseguró que mantiene intactas las ganas de volver al fútbol.