El impacto provocado por la trágica muerte de Jesús de Miguel continúa calando profundo en el ambiente del fútbol español y, de manera muy especial, en el seno del CD Tenerife. En medio de las muestras de dolor por el deceso del atacante de 30 años tras el violento choque sufrido ante el arquero del FC Andorra, la institución canaria encabezó un gesto humano que trascendió lo estrictamente deportivo. A la salida de la casa velatoria donde descansaban los restos del delantero previa a su traslado, el máximo accionista de la entidad, Rayco García, asumió una postura de acompañamiento directo hacia el entorno más íntimo del jugador.
