Por qué el Cuti Romero llevaba un chispero de cocina en su equipaje del Mundial
Pocas horas más tarde del arribo a Florida, el misterio detrás de la presencia del particular elemento quedó completamente revelado y confirmó el costado más místico y esotérico del aguerrido defensor central de la Albiceleste.
Cuti Romero llevaba el chispero de cocina con un objetivo muy claro: prender el palo santo para sahumar las habitaciones de la concentración en Miami. El futbolista es un miembro activo y fundamental de “La banda del palo santo”, el célebre grupo interno que también integran Lisandro Martínez y Nahuel Molina, que se encarga de sacar las malas vibras en la previa de los partidos más importantes de la Copa del Mundo.
Cómo nació el ritual del palo santo dentro de la Selección Argentina
Esta particular cábala mística del plantel nacional tiene un trasfondo que se remonta directamente al exitoso proceso anterior del equipo en Medio Oriente. Esta costumbre esotérica nació originalmente en el Mundial de Qatar de la mano de Lisandro Martínez, quien comenzó a prender los trozos de madera para limpiar las energías tras haber caído enfermo debido al uso del aire acondicionado.
El hábito cobró fuerza rápidamente dentro del grupo y el ritual sumó al propio Cristian Romero y a Nahuel Molina. Desde ese momento, los defensores extendieron la práctica desde su pieza privada hacia los pasillos comunes de la concentración para ahuyentar las malas vibras antes de los partidos más importantes.
Sin embargo, a pesar de las risas y de las intenciones espirituales, las normas norteamericanas fueron implacables. Al tratarse de un elemento inflamable no permitido en la cabina del avión, la policía de seguridad le retuvo el chispero al defensor cordobés, quien finalmente tuvo que subir a la aeronave con las manos vacías y dejar su encendedor en el puesto de control de Kansas.