El traslado de la delegación nacional hacia la sede de su próximo compromiso mundialista dejó una de las anécdotas más divertidas de la competencia. La Selección Argentina viajó a Miami para el encuentro ante Cabo Verde por los 16avos de final y, en medio de la logística, el plantel protagonizó un desopilante momento en el aeropuerto. En la madrugada de este jueves, en la llegada de la Scaloneta a la Florida hubo más policías que hinchas. Sin embargo, lo que realmente sorprendió fue el riguroso control al que fue sometido Lionel Messi y todos sus compañeros en el tránsito hacia la ciudad que ya adoptó al rosarino como su embajador.



