FÚTBOL

Murió el Papa Francisco: su vínculo con el fútbol y las estrellas que fueron a visitarlo

El Papa Francisco murió a los 88 años. Amante del fútbol, recibió a jugadores, equipos y familiares de estrellas mundiales. Su pasión traspasó la religión e hizo del deporte una vía de encuentro y mensaje de paz.

Saint Siro Stadium in Milan (Reuters)

Saint Siro Stadium in Milan (Reuters)

La muerte del Papa Francisco, a los 88 años, marca el final de una era en la que el Vaticano se abrió como nunca al mundo del deporte. Jorge Mario Bergoglio fue el primer Papa argentino, pero también el más futbolero de la historia. Su amor por el fútbol no solo lo acompañó desde chico, como hincha confeso de San Lorenzo, sino que fue parte activa de su papado.

Embed

En un video publicado por el diario Marca, se puede apreciar claramente como, a lo largo de su pontificado, Francisco recibió a una enorme cantidad de figuras del deporte mundial. Desde leyendas como Diego Maradona y Lionel Messi, hasta referentes internacionales como Gianluigi Buffon, Luka Modric, Marc-André ter Stegen, y planteles enteros como el del Bayern Múnich. Incluso, cuando los jugadores no podían asistir, enviaban a sus familias: así fue como la madre de Cristiano Ronaldo se presentó en el Vaticano y le llevó al Papa una camiseta firmada por su hijo.

El vínculo con San Lorenzo tuvo un momento muy especial cuando, tras conquistar la Copa Libertadores en 2014, el plantel completo del Ciclón viajó a Roma para regalarle la camiseta del campeón. Fue una escena cargada de emoción para el Papa, que nunca dejó de seguir al club de sus amores.

Francisco también recibió camisetas de múltiples selecciones nacionales y clubes, y cada encuentro con deportistas fue una oportunidad para transmitir valores: el trabajo en equipo, la humildad, la fraternidad y el respeto mutuo.

Aunque siempre esquivó las comparaciones entre ídolos, hubo una vez en la que, entre Maradona y Messi, confesó que se quedaba con Pelé, el eterno 10 brasileño.

El Papa más cercano al fútbol deja un legado único: usó el deporte como lenguaje universal para tender puentes, abrir puertas y sembrar mensajes de paz. Su partida deja un vacío en la Iglesia y también en el corazón de millones de fanáticos que lo vieron hablar de fútbol como quien habla de la vida.

Se habló de