“Lo de Rodrigo es quirúrgico. Es una baja importante no solo por lo que nos puede dar futbolísticamente, sino por su personalidad y su forma de ser en el grupo. Lo vamos a sentir”, expresó Úbeda, dejando en claro el peso que tiene Battaglia dentro del vestuario.
Aunque el entrenador no dio plazos oficiales, en Boca ya saben que la recuperación demandará al menos seis meses, por lo que el mediocampista se perderá gran parte de la temporada.
Un primer año con altibajos en Boca
A los 34 años, Battaglia atravesó un primer año con vaivenes desde su llegada al Xeneize. Durante el primer semestre se desempeñó como zaguero central y tuvo continuidad, pero tras el Mundial de Clubes pasó a jugar en la mitad de la cancha, donde logró consolidar una buena sociedad con Leandro Paredes.
Sobre el cierre de 2025, una lesión muscular lo relegó y Milton Delgado terminó ganándole el puesto. Aun así, Battaglia seguía siendo considerado una pieza importante por su experiencia, su liderazgo y su capacidad para aportar goles desde el mediocampo.
La lesión en el tendón de Aquiles terminó por frenar ese proceso y obligó al club a replantear su planificación para el semestre.
Boca acelera por Ascacíbar
La baja de Battaglia también impactó de lleno en el mercado de pases. En cuanto se confirmó que la recuperación no avanzaba como se esperaba, Boca decidió acelerar por un refuerzo puntual para la mitad de la cancha: Santiago Ascacíbar.
Si bien tienen características diferentes, el mediocampista de Estudiantes puede cumplir varios roles en el centro del campo y, al igual que Battaglia, tiene llegada al gol. Las negociaciones con el club platense están avanzadas y en Boca confían en poder cerrarlas en los próximos días.
Mientras Battaglia se prepara para un largo proceso de rehabilitación, el Xeneize busca soluciones para cubrir una ausencia sensible, en un semestre que recién empieza pero ya obliga a tomar decisiones importantes.