Luego de sellar la clasificación a las semifinales de la Copa Sudamericana en el Morumbí ante San Pablo, la ajetreada agenda de Boca Juniors —que se mantiene con vida en la triple competencia— le deparará dos compromisos de alta exigencia de forma consecutiva. En primera instancia, el conjunto de la Ribera se cruzará con San Lorenzo por la décima fecha del Torneo Clausura y posteriormente chocará contra Racing por los cuartos de final de la Copa Argentina. La seguidilla representa una oportunidad ideal para tomar impulso en el tramo decisivo de la temporada y corregir uno de los principales aspectos pendientes de la gestión de Juan Román Riquelme y de su entrenador, Rodolfo Arruabarrena.
