El cruce de semifinales de la Copa Sudamericana entre Boca Juniors y Vasco da Gama sumó un capítulo de alta tensión fuera de la cancha. La dirigencia del conjunto brasileño no podrá disputar el encuentro de vuelta en su reducto habitual, el estadio São Januário, debido a que la cancha no cumple con los requisitos mínimos de capacidad exigidos por la Conmebol para una instancia de estas características. Frente a este impedimento reglamentario, la cúpula del Gigante de la Colina solicitará mudar el partido al mítico Estadio Maracaná y analiza recurrir a la vía judicial en caso de recibir una negativa.



