Los incidentes en pista y los daños en los monoplazas representan una contabilidad paralela de alta significación dentro de la Fórmula 1. Tras la disputa del Gran Premio de México, se difundió la actualización del Mundial de Destructores, una clasificación no oficial confeccionada por analistas y fanáticos a partir de los datos publicados por el sitio F1 Dashboard. La tabla contabiliza los valores estimados de reposición de componentes clave —tales como alerones, suspensiones, cajas de cambios y chasis— e identifica qué pilotos han generado mayores desembolsos a sus estructuras. El ranking se encuentra encabezado por Oliver Bearman, con un acumulado de 2.243.000 dólares en reparaciones.
