Aunque su sanción lo inhabilita hasta octubre de 2025, cuando tendrá 37 años, Gómez no descarta volver a ponerse los botines a nivel profesional, confiando en que su experiencia y calidad aún pueden marcar la diferencia en el fútbol.
El período de inactividad no fue sencillo para Gómez, quien aprovechó este tiempo fuera de las canchas para dedicarse a su familia y explorar el pádel como una manera de mantenerse activo. Sin embargo, su reciente participación en la exhibición en Arabia Saudita demuestra que el Papu sigue vinculado a la esencia del fútbol, compartiendo momentos con ídolos que dejaron una marca imborrable en el deporte.
Por ahora, el Papu Gómez transita un camino de recuperación y preparación, con la esperanza de que el fútbol le dé una nueva oportunidad. Si bien el reloj no se detiene, su pasión por el deporte sigue intacta, y con cada paso, reafirma su compromiso de cerrar su carrera bajo sus propios términos.