Distinto es el panorama de Lautaro Martínez, que arrastra problemas físicos desde hace semanas. El delantero de Inter se había desgarrado el sóleo de la pierna izquierda el 18 de febrero, volvió tras 45 días con un doblete ante Roma, pero en ese mismo partido sufrió una leve distensión en la misma zona.
Esta seguidilla de molestias le impidió tener continuidad, en un contexto en el que además Argentina ya perdió a una alternativa en ataque: Joaquín Panichelli sufrió la rotura del ligamento cruzado de la rodilla derecha en la última fecha FIFA.
Hay buenas noticias para la Selección Argentina
No todo es negativo. Mientras algunos futbolistas están entre algodones, otros comienzan a reaparecer y le dan aire al entrenador.
Gonzalo Montiel ya volvió a jugar en River tras superar un desgarro y se perfila como una opción para el Mundial. En la misma línea, Leonardo Balerdi se reincorporó en Olympique de Marsella, luego de perderse la última fecha FIFA.
Otro caso importante es el de Giovani Lo Celso. El mediocampista, que busca meterse en la lista tras haberse perdido Qatar 2022, sumó minutos en Betis y dejó atrás una molestia muscular que lo tuvo dos meses fuera.
A su vez, Lisandro Martínez transita la etapa final de recuperación de su lesión en el sóleo de la pierna izquierda. Si bien no jugó ante Leeds, ya se entrena a la par de sus compañeros en Manchester United, lo que marca un avance clave.
Con este panorama, la Selección Argentina vive días de incertidumbre, donde cada parte médico se sigue con atención. El objetivo es claro: llegar al Mundial con la mayor cantidad de piezas en condiciones, en un contexto donde las lesiones pueden cambiar cualquier planificación.