Sobre los motivos que explican este resultado financiero, en la compañía explicaron en la disposición que la crisis por la pandemia del Covid-19 “impactó a la industria aerocomercial de manera global y sin precedentes, paralizando el tráfico aéreo prácticamente en su totalidad, poniendo a muchos operadores en situación crítica y en muchos casos, en situación de quiebra”.
“El rol como Línea Aérea de Bandera impone un posicionamiento en el mercado local y regional con la misión de ser una herramienta fundamental para el desarrollo económico, social y cultural de nuestro país”, detallaron en la empresa.
En tanto, describieron que la rentabilidad es baja porque se operará por debajo de las capacidades de la aerolínea y se espera en 2021 transportar 12.000.000 de pasajeros en todo el año.
Entre las estrategias que piensa la empresa, la principal es fortalecer las conexiones entre las distintas ciudades del país y también realizará una inversión en el mantenimiento de los aviones. Además, se proyecta cumplir con vencimientos de capital e intereses.
Además, la compañía, donde trabajan 11.868 personas, informó que durante el 2021 se cerrará el proceso de fusión entre Aerolíneas Argentinas y Austral para lo que se desarrollarán las áreas de Cargas y Mantenimiento como unidades de negocios específicas.