Economía y Campo

Aracre, presidente de Syngenta: "Un acuerdo con el FMI temprano podría hacer que usemos dólares para crecer"

El ejecutivo de una de las empresas relevantes de la agroindustria habló con A24.com. "Pico" de precios, mejora en la rentabilidad, retenciones e inflación.
por Guillermo Laborda | 26 de mar de 2021 - 12:37
Antonio Aracre

Antonio Aracre, presidente de Syngenta. Considera que sería bueno tener un "acuerdo temprano con el FMI".

Antonio Aracre cuenta con más de dos décadas de experiencia en la agroindustria. “Un acuerdo con el FMI temprano podría hacer que usemos dólares para crecer”, señaló en una entrevista con A24.com. Presidente de Syngenta en Argentina, es egresado de la Facultad de Ciencias Económicas por la Universidad de Buenos Aires, realizó un MBA en la UADE y el Programa de Alta Dirección de IAE.

Periodista: ¿Cómo está viendo el sector en un año que aparenta ser mejor con los precios de los granos?

Antonio Aracre: Los precios de los commodities están realmente en un pico que no veíamos hace diez años prácticamente. Y hasta diría un mes atrás, el entusiasmo se duplicaba porque los volúmenes hacían parecer que nos encaminábamos a otra cosecha récord. Desgraciadamente, en los últimos días de febrero y lo que va de marzo llovió muy poco y eso puso en estrés hídrico a algunas zonas puntuales.

Entonces, diría que vamos a estar con un volumen, quizás un 5% por debajo de lo que podría haber sido un año muy bueno. No es nada dramático porque combinado con los precios que tenemos hoy, francamente hay una una mejora de la rentabilidad interesante, una recomposición. Por supuesto, el productor esto lo ve menos porque tiene retenciones importantes, entonces no recibe el dólar a pleno, sino que lo recibe disminuido por la retención.

Además, una vez que recibe esos pesos, si los quisiera convertir a dólares, tiene que ir a su vez por otro tipo de cambio más alto. Pero eso también es parte de la Argentina en la que vivimos, donde todos nosotros también si medimos nuestros ingresos, cuántos dólares comprábamos hace un año y cuántos dólares compramos ahora, también tenemos ese bajón importante. Es el empobrecimiento en el que se ha visto la Argentina y por lo tanto los ingresos de todos los que vivimos aquí.

-El Gobierno tiene las esperanzas centradas los dólares que generará el campo. ¿El productor va a liquidar todo? ¿Va a retener en silobolsa?

-El productor tradicionalmente guarda todos los granos que no necesita para reponer su inversión en insumos, en pagar al contratista los gastos corrientes. Su caja de ahorro en lugar de ser un banco es su silobolsa y es la manera de operar. No es una especulación, no es un pecado.

No lo hace en contra de nadie, sino que es una cultura propia de sentirse más protegido guardando su dinero en granos que teniéndolos en un banco. Eso me parece que particularmente puede llegar a ser hasta un poco más incisivo este año, porque con precios al alza, si no necesitan vender porque ya cubren sus gastos, ¿por qué venderían?

Posiblemente podrían estar haciendo un mal negocio o eventualmente podrían hacer un negocio mejor después siempre y cuando los precios sigan subiendo. Si me preguntás, ¿van a seguir subiendo o no? Esa es una pregunta muy difícil, pero diría que la suba del año pasado está muy relacionada con la pandemia.

La gente se queda más en su casa, come más. La relación stock consumo está en en el piso de lo que se ha visto en los últimos 20 años muy influenciada por un crecimiento de China que no se detuvo ni siquiera por el coronavirus. No parecería nada indicar que la pandemia vaya a estar controlada en los próximos cuatro o cinco meses, porque si bien están vacunando muy bien en Israel y en Estados Unidos, en el resto del mundo no.

Se ve lo que está pasando en Europa y Argentina. Ni hablar en Asia. Si suponemos que la nueva normalidad y la necesidad de tener más vacunas va a permanecer por varios meses, incluido bastante entrado el 2022, no veo muchas razones para que los precios de los commodities se aplaquen.

-Otro problema del productor pasa además por lo impositivo, por la presión fiscal. ¿Es así?

-Diría que hay dos presiones que le preocupan al productor. Una es la presión fiscal y también es consciente el productor que en el corto plazo es muy difícil que baje, porque hay una sostenibilidad fiscal macroeconómica que el ministro de Economía también tiene que cuidar.

La otra presión fuerte es la presión social, un ambientalismo poco responsable, así lo llamaría. Apuntar a una crítica incisiva contra el productor exigiendo cosas que no son sustentables como manera de producción en última instancia, conspira contra las posibilidades de Argentina de desarrollarse, de generar divisas y de crear fuentes de trabajo y que disminuya la pobreza.

Entonces, estamos digamos, poniendo en el dilema ¿medio ambiente y pobreza? ¿Esa es la ecuación? Si es la ecuación, no estoy seguro qué es más moral o qué es menos moral. Lo que hagamos lo tenemos que hacer de una manera sustentable.

Cuidar el medio ambiente, pero cuidando la productividad para que no destruyamos riqueza, no destruyamos fuentes de trabajo, sino que, al contrario, crezcamos dentro de esas posibilidades. Esa es la otra presión que hay y que tiene en su radar el productor agropecuario.

¿Cómo estás viendo el tema de la inflación en Argentina?

-La inflación es preocupante. Viene siendo muy alta desde el año 2018 para acá por las sucesivas devaluaciones que hubo en el gobierno anterior. El año pasado bajó porque hubo muy poco movimiento y crecimiento y eso ayudó a mantenerla en un nivel mucho más bajo.

Si vamos a ser capaces de mantener este 29% que sugiere el ministro Guzmán en el presupuesto, es difícil de imaginarlo hoy. Me parece que las expectativas agregadas ayudan, pero en esas expectativas creadas, el propio Estado y el propio Gobierno tienen un rol central en marcar esa hoja de ruta. Hay una serie de cosas que nos pueden ayudar a llegar a ese número.

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El ministro Martín Guzmán se reunió con la titular del FMI, Kristalina Georgieva.

El ministro Martín Guzmán se reunió con la titular del FMI, Kristalina Georgieva. "Un acuerdo con el FMI temprano podría hacer que esos dólares los usemos para crecer", sostiene Aracre. (Foto: Captura de TV)

Por ejemplo, reducir los subsidios en las tarifas. Si hay peleas políticas en ello, la generación de la expectativa no es muy buena. O por ejemplo no usar dólares en pagar a organismos internacionales que se pueden usar para impulsar un crecimiento bastante más alto que el previsto en el presupuesto.

Un acuerdo con el FMI temprano podría hacer que esos dólares los usemos para crecer. Si en cambio se lo boicotea a ese acuerdo desde los sectores mas duros, tampoco eso contribuye a generar una expectativa hacia ese camino que traza el ministro de Economía con las expectativas.

Por el lado de los privados también tenemos una responsabilidad. No cubrirse por si las moscas. Eso también es pernicioso. Todos ayudamos pero el Estado y el gobierno tienen un rol central en el seteo de esas expectativas.

Hay quejas recurrentes al gobierno por las trabas a importaciones. ¿Cómo lo ve desde su sector?

-Un país que tiene las dificultades en el sector externo que tiene la Argentina requiere un sistema administrado de divisas. Si un día te quedas sin divisas para lo necesario, para importaciones, sos un país inviable.

El propio ex presidente Macri cuando hace una autocrítica, señala que se equivocó en sacar el cepo tan rápido. ¿Cómo podemos contribuir a esa administración de divisas? Queremos seguir creciendo pero tenemos que bajar importaciones. Entonces vamos a generar un plan de sustitución de importaciones trabajando con proveedores locales que nos permitan traer ingrediente activos y procesarlo acá.

Se lo presentamos al Ministerio y entra en sintonía con lo que está trabajando el gobierno. También vemos una oportunidad enorme de conectar a productores agropecuarios con los mega compradores de granos en China, eliminar intermediarios y utilizar ese apalancamiento para exportar en forma directa.

Anticipándonos y trabajando en conjunto, se puede lograr crecer a la medida de las expectativas sin perjudicar ese plan maestro que tiene el gobierno para la administración de divisas. El sector es ampliamente superavitario. Genera el 70% de las divisas y consume con las importaciones menos del 5% de lo que se importa.

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