Para Diego, encargado de la carnicería “La Mejor”, la situación “está muy complicada".
"A nosotros nos bajó el consumo en un 30%, principalmente por cuestiones inflacionarias porque se entiende que la gente busca recortar gastos por todos lados”, analizó.
Hugo Chalin, dueño de las carnicerías que llevan su nombre en Mataderos, reconoce con tristeza que la actividad desde el año pasado sigue “sin levantar”. Y si bien confía que en marzo “puede que mejore un poco” por el regreso de sus consumidores tras las vacaciones, ve “pocas esperanzas de que la situación cambie”.
Sobre las conductas de los consumidores, antes de las dos fuertes devaluaciones del 2019 los clientes hacían compras mensuales.
“Ahora, solo se llevan para dos días. Y los menos, para toda la semana”. “Ahora, solo se llevan para dos días. Y los menos, para toda la semana”.
Hugo Chalin, carnicero
“La gente compra desde 2 bifes a medio kilo de carne picada. Va por el día a día”. “La gente compra desde 2 bifes a medio kilo de carne picada. Va por el día a día”.
Diego, encargado de la carnicería "La Mejor"
Cada vez más los argentinos comen menos carne o reemplazan por ofertas más económicas o modifican las conductas de compras. Respecto a los cortes, los entrevistados coinciden en que la gente opta por las opciones más económicas: carne picada, rost beaf, paleta, espinazo, entre otros.
Los carniceros reconocen que el rango de precios de los cortes más baratos rondan entre los $80 y $200. El asado y el vacío, ya como excepciones de lujo para un fin de semana, están en el orden de los $280 y $370. En tanto, el corte que se disparó por las nubes es el de la milanesa, que tienen un precio promedio de $360 a $400.