“Si bien muchas ciudades del interior normalizaron su actividad, el cumplimiento de los protocolos, los menores ingresos de las familias, los altos niveles de endeudamiento y la menor circulación de gente en las calles, siguen afectando el consumo”, señaló CAME en un comunicado.
El rubro con menor caída interanual fue Farmacias (-4,9%), siempre en base a la medición por cantidades vendidas, seguido por Alimentos y bebidas (-6,7%). En tanto, donde se evidenciaron mayores bajas fue en Relojería, joyerías y bijouterie(-38,1%) e Indumentaria (- 32%), las cuales fueron relacionadas a la falta de poder adquisitivo, las menores necesidades por las estadías largas en el hogar y el cumplimiento de protocolos que limita la cantidad de gente dentro los locales.