¿Alguna buena? El 2019 será un buen año para las exportaciones, producto del tipo de cambio más competitivo y de la recuperación de Brasil. Además, la inflación caerá siempre y cuando se mantenga la estabilidad cambiaria en el primer semetres. "Por el contrario, si las tensiones cambiarias vuelven a manifestarse, la inflación se acelerará, los ingresos reales (salarios, pero además jubilaciones y pensiones) no mejorarán y la recuperación económica quedará trunca”, señalaron.