Alertas en el equipo económico

Covid-19: preocupa al Gobierno el impacto en la economía

Automotrices en Brasil están sufriendo el cierre de plantas de producción por los contagios. ¿Cómo puede influir en la actividad local? El Repro, en análisis.
por Guillermo Laborda | 08 de abr de 2021 - 11:31
Un alto porcentaje de la producción argentina se abastece de insumos brasileños que comienzan a escasear fruto de frenos en la producción a raíz del Covid-19.

Un alto porcentaje de la producción argentina se abastece de insumos brasileños que comienzan a escasear fruto de frenos en la producción a raíz del Covid-19.

La segunda ola de COVID-19 generó una alta preocupación en el equipo económico por su impacto, aún incierto en magnitud, en la actividad del 2021.

Pero no sólo es por el desarrollo del virus en el país sino también por su impacto en Brasil, y en la economía mundial en general. Los países desarrollados avanzan en el proceso de vacunación pero en la región, y especialmente en la Argentina, el mismo está demorado lo que hace a las economías muy vulnerables en el 2021.

Automotrices y autopartes en Brasil están sufriendo el cierre de plantas de producción por los contagios del coronavirus. Entre ellas se encuentran Volkswagen, General Motors, Renault, Toyota, Scania y Nissan.

Un alto porcentaje de la producción argentina se abastece de insumos brasileños que comienzan a escasear fruto de esos frenos en la producción. A tal punto el COVID-19 está llegando a niveles alarmantes en el país vecino que el embajador brasileño en Buenos Aires Reinaldo José de Almeida Salgado estuvo efectuando gestiones ante funcionarios locales para lograr el abastecimiento de drogas anestésicas que son claves en los casos de terapia intensiva.

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A Brasil le pegó fuerte la pandemia de Covid-19. Cerraron plantas automotrices de VW, Ford, GM y Renault, entre otras. (Foto: AP)

A Brasil le pegó fuerte la pandemia de Covid-19. Cerraron plantas automotrices de VW, Ford, GM y Renault, entre otras. (Foto: AP)

Recientemente el FMI estimó que la economía argentina crecería 5,8% para este año, aunque en el Ministerio de Economía prevén que la recuperación puede ser mayor y cercana al 7%.

La segunda ola de COVID-19 puede hacer reducir esos pronósticos en función de las restricciones adicionales que se impongan, la duración de las mismas, y la retracción del consumo doméstico ante la extensión de la pandemia y la demora en cerrar el proceso de vacunación de la población.

En el Ministerio de la Producción están determinando los alcances del REPRO, Programa de Reactivación Productiva, que consiste en el pago de una suma mensual por cada empleado, incluyendo los trabajadores con contratos de temporada. El monto se acredita directamente en la CBU de los trabajadores de empresas beneficiadas y varía según se trate de sectores no críticos, críticos, o salud.

El crecimiento era la carta para mostrar por el gobierno en este 2021. Las otras dos variables, inflación y desempleo, no son precisamente favorables para su inclusión en la agenda oficial de cara a las elecciones legislativas de octubre.

Los precios en marzo cerraron con un incremento en torno al 3,9% y con pocas perspectivas de que haya una reducción sustancias en ese porcentaje en el corto plazo. Marzo cerró con una asistencia del BCRA al Tesoro Nacional por $135.000 millones, monto elevado dado que aún no impacta a pleno el gasto electoral.

Martín Guzmán de esta manera se haya jaqueado por varios frentes: una recuperación económica que puede ser menor a la prevista, inflación y desempleo que no dan alivio y una negociación con el Fondo Monetario que no avanza.

Las presiones le comenzarán a llegar al ministro para fin de año y estarán en función de los datos de inflación y el resultado que hayan tenido las elecciones legislativas. Las derrotas oficiales, siempre gatillan cambios.