La Ley de Alquileres vuelve a estar presente en el debate público ante la posibilidad de que el Gobierno suspenda o derogue la normativa actual en un contexto de alta inflación en el que los precios se disparan mes a mes.
La Ley de Alquileres vuelve a estar presente en el debate público ante la posibilidad de que el Gobierno suspenda o derogue la normativa actual en un contexto de alta inflación en el que los precios se disparan mes a mes.
Se trata de la Ley que el Frente de Todos aprobó en consenso con Juntos por el Cambio en julio de 2020 y como principales cambios introdujo la extensión de los contratos de dos a tres años y la actualización anual mediante el Índice de Contratos de Locación (ICL).
Este índice se calcula mediante una fórmula que tiene en cuenta la remuneración promedio sujeta a aportes al Sistema Integrado Previsional Argentino (RIPTE) que sigue la evolución de los salarios y el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Ahora, en un almuerzo que mantuvieron el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Sergio Massa, decidieron explorar alternativas convencidos de que para los propietarios, que siempre criticaron la medida, es perjudicial y también para los inquilinos, que se topan con aumentos llegan a superar el 90%.
Según datos del portal inmobiliario Zonaprop, los alquileres (nuevos contratos) acumulan en 2023 aumento de 25.7% por encima de la inflación (20.2%) e ICL (16.9%). La variación de precio registrada en los últimos doce meses (118.6%) es la máxima registrada desde el inicio de la serie (2012), superior a la inflación (101.7%) y al ajuste ICL (92.0%).
Por ejemplo, teniendo en cuenta el precio promedio de un departamento dos ambientes de acuerdo al informe del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO), a un valor de $90.000 para marzo, el monto se actualizaría a $173.331.
Ahora bien: desde que entró en vigencia la nueva ley, julio del 2020, la inflación acumulada fue del 290% pero el ICL se aceleró por detrás, en 245%. Sin embargo, según el informe del portal mencionado, el precio de los alquileres en los avisos publicados subió aún más: 375%.
En este contexto, el titular de Inquilinos Agrupados, Gervasio Muñoz, advirtió que "por el momento se trata de operaciones de prensa" que se dan "desde el momento en el que salió la ley" y desde la organización prefirieron esperar antes de dar declaraciones.
En diálogo con AM530, el referente advirtió que "suspender la ley es una posición conocida de Sergio Massa. Además el FMI no quieren que se regulen los precios de alquileres en la Argentina”.
Por otro lado, el analista inmobiliario Daniel Bryn de Invertire.com señaló que hay "incertidumbre" y que los propietarios "piden sacar las publicaciones hasta ver los cambios para poder publicar nuevamente" con lo que, opinan, son "condiciones más beneficiosas.
"Estamos en un mínimo histórico de oferta y la incertidumbre de la medida va a generar un piso total. A quienes ya reservaron se les respetan las condiciones iniciales", indicó a A24.com.
Al conocerse la noticia, la incertidumbre creció: los inquilinos se preguntan qué pasaría con sus contratos actuales si la ley se suspende o queda sin efecto. En el mercado inmobiliario aguardan a la información oficial para avanzar con los acuerdos, aunque también celebran la posible suspensión.
En cualquiera de los casos, según el artículo 7 del Código Civil y Comercial de la Nación, “las nuevas leyes supletorias no son aplicables a los contratos en curso de ejecución”. En otras palabras, todo contrato pactado antes de la sanción de la nueva norma debe respetar el formato, la duración y los aumentos pautados inicialmente.