Acuerdo con el FMI

Déficit fiscal, reservas y el riesgo de "recalibrar": los puntos del acuerdo con el FMI que marcarán el pulso del segundo semestre

El Gobierno insistió con el "cumplimiento asegurado" de las metas fijadas para la primera revisión con el FMI, pero existen algunos factores que podrían empantanar los objetivos.
Julia D'Arrisso y Eugenia Muzio
por Julia D'Arrisso y Eugenia Muzio |
La guerra entre Rusia y Ucrania puede cambiar las condiciones del acuerdo con el FMI

La guerra entre Rusia y Ucrania puede cambiar las condiciones del acuerdo con el FMI

Durante los últimos días, el Gobierno insistió con el "cumplimiento asegurado" de las metas fijadas para la primera revisión con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero existen algunos factores que podrían empantanar los objetivos para pasar el examen del organismo, especialmente si se empieza a delinear el panorama económico para la segunda mitad del año.

En el Gobierno descuentan que el primer objetivo ya está saldado. "El cumplimiento de las metas se hará, más allá de los cambios obligados en el transcurso hacia ellas por el escenario bélico", reconocieron fuentes oficiales frente a las consultas de este medio. Y aclararon que "no está en evaluación" la aplicación de medidas en caso de que no se alcancen las metas del segundo semestre.

Sin embargo, diversos expertos consultados por A24.com analizaron el escenario económico actual y detallaron qué puede pasar con los distintos puntos que podrían complicar los objetivos del acuerdo.

¿Cómo sigue el acuerdo con el FMI?

El próximo paso en el acuerdo con el FMI es que la entidad financiera emita un dictamen favorable al cumplimiento de los objetivos del primer trimestre para así habilitar un desembolso de US$4.100 millones.

Ese desembolso de dinero depende de los resultados económicos obtenidos hasta marzo. Por eso en el Gobierno confían en que esa instancia está asegurada y la mayor preocupación reside en la próxima, prevista para septiembre, donde se revisarán los datos recabados entre abril y junio.

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¿Cómo sigue el acuerdo con el FMI?

¿Cómo sigue el acuerdo con el FMI?

“Estoy más preocupado respecto de las metas de junio. Yo diría que ahora se pueden alcanzar a pesar de que hay problemas, pero después la cosa se complica si no se toman las medidas que hacen falta”, consideró el ex director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Claudio Loser.

Esto es, según su mirada, reducir los subsidios y otros gastos que impiden la reducción del déficit fiscal. “Tienen que subir la tasa de interés y el Banco Central tiene que mantener la línea de no emitir más allá de lo que dice el programa. Ahí es donde van a aparecer serias presiones”, completó en diálogo con A24.com.

Reservas, gasto fiscal y política monetaria: los números en rojo para el segundo trimestre

Para comprender la revisión de las metas con el FMI, hay algunos factores fundamentales que observar: el déficit fiscal, la acumulación de reservas y la política monetaria.

La meta de acumulación de reservas del Banco Central (BCRA) es la que más dificulta el escenario de los próximos períodos. En concreto, el BCRA realizó fuertes ventas en los últimos días del mes para asistir al mercado, una de US$190 millones en la última jornada de mayo, la más alta del año. De esta manera, en cinco meses sólo logró acumular US$1.526 millones mientras que, en sólo un mes, deberá alcanzar los US$2.600 millones para cumplir con el Fondo.

Al finalizar junio, la entidad que dirige Miguel Pesce debería tener US$6.425 millones de reservas netas, pero según la consultora Eco Go, cerró mayo en US$3.852. “El segundo trimestre es el de oro y es poco probable que se llegue al objetivo del tercer trimestre si no hay un período anterior cumplido en forma abultada”, analizó la directora de Eco Go, Marina Dal Poggetto. En coincidencia, Lorenzo Sigaut Gravina, de Equilibra, aclaró: "Sobre la acumulación de reservas, el estado de situación es que hay que llegar a casi el doble de lo que tenemos y mayo vino más lento de lo deseado".

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Pero eso no es todo. La meta fiscal, que prevé un crecimiento del 2.5% del Producto Bruto Interno (PBI), también peligra. En abril los gastos crecieron un 87% interanual mientras que los ingresos un 78%. Si se tiene en cuenta que desde mayo ya no se podrán utilizar las rentas de la propiedad originadas en la colocación de deuda CER como porcentaje del PBI, en realidad los ingresos crecieron solo un 61%.

En los primeros cuatro meses del 2022, el déficit acumuló un 0,4% del producto. “Los altos niveles de inflación presionan mayores gastos de asistencia social al mismo tiempo que presionan sobre un programa financiero que agota las fuentes financieras (endeudamiento y emisión”, indicó el informe de Eco Go.

"En materia fiscal se ve un riesgo de desvío fuerte: en primer lugar, por la guerra, que, si bien subieron los precios de exportación e importación, se recauda más por retenciones de agroindustria, pero en subsidios cada barco o cargamento que necesitas para que funcione la electricidad y el gas tenés que pagarlo pleno y recién ahora tenés la suba de tarifas”, analizó Sigaut Gravina. Y resumió: “Hoy el escenario es que el gasto primario va a estar igual que el del año pasado”.

En tanto, puntualizó que la meta de la baja de subsidios de 1,6 puntos del producto bruto no se podría lograr si en realidad esas cargas crecen a un ritmo de 0,5 puntos del PBI. “Si vos tenés que bajar ese punto hay un desvío. Y vos ves que el gasto social, producto de la inflación, requiere poner más plata. Se pensaba que el gasto iba a aflojar y no. La segmentación todavía no se dio a conocer y se prevé que los aumentos se implementen después del invierno. Si en invierno usas el doble de energía ya tenés la boleta más alta, pero si subís en el ínterin te comiste los subsidios”, graficó.

Dicho de otro modo, la segmentación de tarifas que aliviará los subsidios a los servicios energéticos aún no se implementa. Otros gastos como las transferencias a privados o la inversión real directa serán las variables que “absorberán los mayores recortes”. Los ingresos, por su parte, siguen “irregulares frente a la inflación”. En el caso de los relacionados a la actividad y los vinculados al comercio exterior, continúan bajos por el tipo de cambio.

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“Si bien el resultado no luce detonante, sí hay varias alertas escondidas que nos llevan a cambiar a proyección para este año de 2,8% a 3,2% del PBI”, subrayó Eco Go. En sintonía, el director de Econviews, Miguel Kiguel, confió que su estimación del déficit para este año rondará el 3,5%, “a menos que realmente hagan un ajuste muy fuerte, algo que va a ser difícil sin poder político”. “O sea, el 2,5% del PBI no lo van a cumplir. Veremos de cuánto es el desvío y de dónde sacan la plata para financiarlo”, reflexionó.

Además, se suma la presión de la meta monetaria. En abril se logró refinanciar un 80% de la deuda en pesos y en mayo, el rollover aumentó a 106%. Sin embargo, “dado el perfil de los vencimientos hacia el resto del año y el nuevo déficit proyectado, el Gobierno deberá refinanciar un 130% todos los vencimientos en pesos”, advirtió el estudio de Eco Go, a la vez que el economista de Equilibra expuso: “En la medida que tenés mas déficit, tenés que colocar más deuda en el mercado de pesos. A mas déficit es más difícil que consigas financiamiento y tenés que emitir más”.

¿Qué pasa si el Gobierno incumple las metas acordadas con el FMI?

En este contexto, la principal inquietud reside en qué es lo que pasará en caso de que las metas se incumplan en la segunda mitad del año. Ante esa posibilidad, los analistas consultados por A24.com coincidieron en que se podría pedir un “waiver” o dispensa al organismo.

Héctor Torres, exrepresentante argentino ante el FMI, explicó a este medio que “cada pedido de dispensa es una oportunidad para que la entidad pida ‘recalibrar’ el programa”. “Tanto el gobierno como el FMI han dicho que las metas no se van a cambiar; por lo que es previsible que el gobierno tenga que ‘recalibrar’ las medidas previstas para cumplir con las metas (incumplidas). Igualmente espero que el FMI muestra alguna flexibilidad con los plazos inicialmente previstos”, advirtió.

La directora ejecutiva de Eco Go resaltó que, pese al incumplimiento, “los desembolsos van a estar” sólo que “en negativo”, es decir, “el organismo va a dar menos dinero del que tenés que pagar”. “Es un programa que se hizo fundamentalmente para que el país no tenga atrasos y es una especie de puente para la próxima administración”, argumentó la economista.

Por su parte, Kiguel consideró que el FMI redefinirá las metas. “Pueden ajustar un poco los números nominales porque la inflación es más alta ahora y eso va a dar margen al Central para financiar al tesoro, pero el programa suena muy muy difícil de cumplir y más en un escenario político sin unidad para avanzar”, opinó.

¿Es la política o la economía?

Sucede que, más adelante en el año y de cara al 2023, el acuerdo se tiñe del clima electoral.Hay que ver hacia donde está la política ya que aparecen baterías de medidas, como la del bono para trabajadores informales o Ganancias que tienen un costo fiscal”, indicó Dal Poggeto. “A la vez, la incertidumbre política ya que tenés a los propios que te boicotean el acuerdo”, opinó sobre la interna en el Frente de Todos.

Por otro lado, la guerra en Ucrania provocó un caldo inflacionario mundial que en Argentina se potenció con los problemas domésticos. Pese a que el nivel de precios no es una meta cuantitativa y exacta en el acuerdo, Del Poggeto analizó que al país lo perjudica en la cuestión fiscal por el crecimiento de los subsidios.

“El programa es inflacionario, recesivo y requiere aumentar reservas para equilibrar al Banco Central, pero necesitás estar comprando dólares, una caída en la absorción doméstica. Si vos querés transformarlo en expansivo, teniendo en cuenta que el discurso de Guzmán es que no hay ajuste, tenés que comprar dólares. Por lo contrario, con la brecha cambiaria estás incentivando la demanda en un contexto de restricción de oferta”, detalló a este medio.

Por su lado, Sigaut Gravina analizó que la política determina la toma de decisiones de la economía. “Si la coalición gobernante no se pone de acuerdo, ¿cómo podés bajar el déficit? En la práctica la coalición no quiere que vos implementes las prácticas que acordaste con el Fondo. Acumular reservas cuesta porque tenés que importar menos, subir el tipo de cambio, al igual que reducir déficit: o subís impuestos o bajás gasto”.

Claudio Loser también sumó que en el Fondo se puede manejar cierto “escepticismo” sobre el cumplimiento de las metas, pero será vital lo que suceda en el frente externo. “Es decir que las fallas internas no van a tener mayor simpatía como sí el impacto de la guerra en Ucrania y el efecto sobre la Argentina eso lo van a mirar”.

Además, advirtió sobre un evento que puede traer definiciones con miras a futuro: dentro de poco tiempo se realizará la Cumbre de las Américas, donde Alberto Fernández se encontrará con su par estadounidense, Joe Biden. “Hay que ver qué va a pasar en términos de un apoyo para que no sea tan duro el Fondo si es que se quiere que la Argentina sea un proveedor importante de alimentos como exportador”, dijo.

Por último, encendió una alerta: “Hay que ver la magnitud, pero si no se cumplen las metas del Fondo y ellos dicen que no se puede seguir, Argentina podría caer en atrasos y nos encontramos frente a un febrero o marzo donde no se sepa qué va a pasar”.

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