En cuanto a los cortes, el kilo de asado costaba $680 en agosto del 2021. Sin embargo, en marzo de 2022 el kilo de asado volvió a aumentar y llegó a los $917,93. La carne picada común, la paleta y el cuadril también aumentaron.
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El consumo de carne vacuna cayó a su peor nivel en 100 años
En abril 2022 con una inflación del 6%, una interanual del 58% y un acumulado del 23,1%, el asado siguió subiendo. En ese mes, el kilo de asado ya costaba $1.022,16, luego en mayo aumentó $56,08 y pasó a costar $ 1.078,24.
En junio 2022 el kilo de asado costaba $1080,68. En cuanto a otros cortes, el cuadril aumentó un 0,3% (pasó de $ 1263,76 a $ 1267,03), la nalga tuvo la misma variación porcentual y pasó de los $1340,27 a los $1344,26. La paleta tuvo una suba del 1,1% de un mes al otro; en mayo costaba $ 1039,77 el kilo y en junio rondó los $1050.
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En junio 2022 el kilo de asado costaba $1080,68.
En 2021, según la carnicería "La Regional", de la zona sur del Gran Buenos Aires, un asado "generoso y completito" para 4 personas, podía costar $2.190 pesos, mientras que en 2022, un asado para la misma cantidad de comensales, paso a costar $3.428.
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Nunca falta en las reuniones y acompaña a los argentinos: la yerba
En el segundo semestre de 2021 la yerba mate acumulaba una suba del 44% y el precio promedio por kilo rondaba los $500, convirtiéndose de esa manera en uno de los productos de consumo masivo que más se incrementó en el año, según destacó un informe de Consumidores Libres.
Junto al aceite de girasol (71,7%), la leche en sachet (71,4%) y el arroz (45%), la yerba mate es uno los productos de la canasta básica alimentaria que más aumentó en los primeros 8 meses del 2021.
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En el segundo semestre de 2021 la yerba mate acumulaba una suba del 44% y el precio promedio por kilo rondaba los $500
Para dar una idea de cómo se incrementó el precio de este producto de consumo popular, basta considerar que en julio de 2018 un paquete de yerba de 500 gr costaba $43,49 en promedio, de acuerdo al Índice de Precios al Consumidor del INDEC.
En 2021, el medio kilo de yerba costaba $250 y en 2022 cuesta $350. Entonces, haciendo la cuenta el año pasado con $2.000 se podían comprar aproximadamente 4 kg de yerba, este año con esa misma cantidad de dinero solo de pude acceder a 2 kg y medio del mismo producto.
"Que nunca te falte el pan en la mesa"
En un mercado que se recalienta con la inflación, este agosto volvería a aumentar el precio del kilo de pan alrededor de un 10% y los que están en el rubro aseguran que podría llegar hasta los $400 el kg en los próximos días. Actualmente, cuesta $300. Este salto se dará como consecuencia del aumento en los valores de la harina y de los insumos necesarios para su fabricación.
Mientras que 2021, el kilo de pan costaba $140, en 2022 pasará a costar $400. Entonces, haciendo la cuenta el año pasado con $2.000 se podían comprar aproximadamente 14 kg de pan, este año con esa misma cantidad de dinero solo se puede acceder a 6 kg y medio de pan.
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En un mercado que se recalienta con la inflación, este agosto volvería a aumentar el precio del kilo de pan alrededor de un 10%
¿Por qué aumentaría 10% el precio del pan? De acuerdo con los números que manejan los panaderos, la bolsa de harina de 25 kilos, con subsidio, cuesta $1.346 más impuestos, pero sin subsidios, su costo es de $2.500.
Por ese motivo, explicaron que el kilo de pan, que está a $300 o $320, puede pasar a $340 con harina subsidiada, pero sin subsidio ese valor será mayor y podría trepar hasta los $400.
Los dirigentes del sector insisten con que la actividad atraviesa uno de los momentos más críticos de los últimos años, ya que muchas panaderías cerraron y las que siguen abiertas, redujeron personal.
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El kilo de pan, que está a $300 o $320, puede pasar a $340 con harina subsidiada, pero sin subsidio ese valor será mayor.
De más esta decir, que si bien, los precios de los alimentos siguen subiendo sin escala y la inflación golpea los bolsillos de los argentinos, siempre el ingenio de los consumidores hace que la rueda siga girando. Esta situación hizo que se produjera un efecto contrario al de la pandemia: de los comercios de cercanía se volvió a los hipermercados en busca de ofertas, precios cuidados y cuotas. Además, obligó a las familias a elegir qué dejar de consumir.