Los billetes de 100 dólares de "cara chica" se enfrentan a la discriminación en el mercado cambiario, lo que ha generado problemas para aquellos que los poseen. Estos billetes antiguos pueden perder hasta un 5% de su valor total debido a su rechazo.
Lo cierto es que el diseño de los billetes "cara chica" es anterior a 1996 y presenta un busto más pequeño de Benjamin Franklin dentro de un marco ovalado.
En comparación, la versión más reciente tiene una imagen más grande del presidente estadounidense. Esta diferencia de diseño es una de las razones por las que los billetes más antiguos tienen menos medidas de seguridad y son más susceptibles a la falsificación.
A pesar de que los clientes ahora prefieren los billetes más nuevos, ya que se consideran más seguros y fiables, la Reserva Federal ha asegurado que todos los diseños de billetes de dólares son moneda de curso legal, independientemente de su fecha de emisión.