En las últimas operaciones tanto el blue como el “CCL plus” se operaron a 174 pesos. Precisamente para el Gobierno la brecha es la preocupación central, hoy en torno al 80% y que representa la diferencia porcentual entre el blue o el “CCL plus” y el tipo de cambio oficial. Por un lado, el Gobierno tiene el dólar oficial bajo control. Hasta después de las elecciones inclusive. Las operaciones a futuro que se pactan en el ROFEX no anticipan cambios significativos tras el 14 de noviembre.
El Banco Central tiene sus proyecciones de demanda de dólar oficial. Por lo pronto contempla cerca de 6.000 millones de dólares por mes para cubrir importaciones. Hay un segmento que son “esenciales”, como ser productos medicinales, o alimenticios desde café a bananas en los que el país claramente no es productor. Además se hallan otras importaciones, materias primas para la industria automotriz que tiene un alto componente de productos importados.
Un funcionario del equipo económico confesó a A24.com que es “imposible verificar la validez de todas las demandas de importadores, ni los montos”. En algunos casos, como quedó claro la semana pasada, se dan enfrentamientos abiertos como con la empresa Renault, por haber demandado dólares en el primer trimestre y no haber cumplido luego con las metas fijadas de producción y exportaciones.
Para concluir, la contracara de la demanda de dólares es el tradicional plazo fijo en pesos. La tasa que ofrecen bancos es de 35% anual, menos del 3% mensual, menor a la inflación de cada mes. En las últimas dos semanas se vieron mayores traspasos de pesos a dólares, movimiento que quizás se vaya acelerando a medida que se acerquen las elecciones.