Según la entidad, esta trayectoria está vinculada con el ajuste fiscal, las reformas tributarias y una mayor apertura de la economía. Para el conjunto de América Latina y el Caribe, en tanto, el Banco Mundial proyectó un crecimiento promedio de 2,2% durante 2026.
Banco Mundial: una de cal y una de arena
El Banco Mundial, como el Fondo Monetario Internacional, actualizan dos veces por año sus proyecciones sobre el desempeño de la economía y sus valores macro. En esta versión de las estimaciones, el BM tiene una baja significativa para el desarrollo de la Argentina. Bajó del 3,6% para 2026 y del 3,7% para 2027 a un 2,1% para este año y 3% para el año entrante.
Pero hay una buena noticia que así lo consigna el informe del Banco Mundial: "En general, los consecutivos superávits fiscales y un programa de reformas favorable al crecimiento han ayudado a afianzar las expectativas, mejorar las condiciones financieras y respaldar una recuperación que, según se prevé, se traducirá en tres años consecutivos de crecimiento del PIB por primera vez en casi dos décadas".
La estimación de tres años de crecimiento por primera vez en 20 años es porque para el 2028, prevé un crecimiento del 3,8%. El mejor año de los tres.
La nueva proyección sobre la Argentina
El informe, en su capitulo sobre América Latina dice: "Argentina se destaca en este contexto. Un ajuste fiscal decisivo - pasando de un déficit elevado en 2023 a un superávit primario y un equilibrio fiscal general mediante la racionalización del gasto público, recortes de ineficiencias administrativas, y la reorientación de los subsidios a los precios de la energía para dejar de beneficiar a los hogares de mayores ingresos - ha ayudado a anclar las expectativas de inflación y a comprimir el riesgo soberano. En el caso de Argentina, el diferencial del Índice Global de Bonos de Mercados Emergentes (EMBIG o el riesgo país) cayó bruscamente, de un promedio de alrededor de 2000 puntos básicos en 2022-23 a un promedio de alrededor de 500 puntos básicos en 2026".
y agrega: "Estos niveles no se han observado de manera sostenida desde la era de reestructuración de la deuda soberana del país y marcan una gran mejora en la confianza del mercado".
El informe destaca además que " también han surgido anclas externas complementarias. El 5 de febrero de 2026, Estados Unidos y Argentina lanzaron un marco estratégico para fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos, vinculando explícitamente las herramientas de financiamiento y la demanda estadounidenses con el RIGI de Argentina".
Por eso, pese a que las estimaciones para la Argentina son menores que lo previsto en la primera parte del año, para el Banco Mundial, hay un saldo positivo para la Argentina. En el capítulo dedicado a toda le región, finaliza así: "Estas experiencias ponen de manifiesto que, incluso en el marco de un panorama regional moderado, marcos creíbles de política fiscal y monetaria o buenas reformas, la apertura a la inversión y al comercio, y fortalezas en sectores económicos específicos pueden generar un crecimiento económico superior al promedio".