Sucede que mientras el nivel del riesgo país no caiga por debajo de los 400 puntos, por lo menos, es imposible acceder al mercado internacional. Por eso el ministro Caputointentaa que el Gobierno argentino no se endeude en el exterior con capitales privados (bancos o financieras). En rigor, no podría pagar los intereses sin comprometer las reservas del BCRA, algo que el presidente Milei no permite para sostener el superávit.
En paralelo, se anticipa que parte de los fondos estarán destinados a proyectos soberanos y a fortalecer la infraestructura económica.
El respaldo del BID se suma a otras líneas de financiamiento internacional que el país viene negociando para sostener su programa económico y estabilizar variables sensibles como las reservas y el acceso a los mercados. En ese marco, el rol de los organismos multilaterales vuelve a ser central para la estrategia oficial. El único, en realidad, a excepción de la colocación de bonos o el endeudamiento en el mercado local.
Apoyo financiero a la Argentina
El Gobierno sumó un nuevo respaldo internacional en su estrategia para ordenar la deuda y mejorar el acceso al financiamiento. Tras el aval del Banco Mundial, ahora el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció que otorgará una garantía por US$550 millones, un instrumento clave para facilitar la emisión de deuda en mejores condiciones. La noticia llega poco después de que se conociera que el Fondo Monetario Internacional aprobara la segunda revisión del programa de Facilidades extendidas.
En el comunicado del FMI hay un punto muy importante. Se relajó el compromiso de llegar a uno 10.000 millones de dólares de reservas para el Banco Central pra fin de año. Por eso, este apoyo complementario del BID es importante para el equipo que lidera Caputo. Con el acceso a los mercados internacionales cerrado - por el nivel del riesgo país - necesita a estos organismos multilaterales de crédito para conseguir el dinero para el pago de la deuda externa.
El mecanismo es el siguiente: cambia deudas con mayor interés por estos préstamos de menor interés y les paga a los acreedores. Al mismo tiempo le es más fácil conseguir las divisas para cumplir con la refinanciación de la deuda contraída con el FMI.
La medida se conoció luego de reuniones del equipo económico encabezado por el ministro Luis Caputo en Washington, donde se vienen negociando distintas líneas de apoyo con organismos multilaterales. Caputo hizo el anuncio luego de su reunión con Ilan Goldfajn, tuitular del BID. De perfil técnico y no partidario, Goldfajn es considerado un economista ortodoxo, con fuerte foco en estabilidad macroeconómica, disciplina fiscal y reformas estructurales. Todas esas, palabras agradables al oído de los funcionarios argentinos.
El objetivo central es reducir el costo del endeudamiento y extender los plazos de financiamiento, en un contexto en el que la Argentina aún enfrenta restricciones para acceder a los mercados internacionales. El riesgo país está en 512 puntos este viernes
Las garantías del BID funcionan como un respaldo para los acreedores -actúan como una cobertura parcial del riesgo- lo que permite mejorar la calificación de los instrumentos financieros que emite el país. De esta manera, el Gobierno busca reemplazar deuda más cara por otra con tasas más bajas y condiciones más sostenibles en el tiempo. Financistas que podrían tener temor de darle dinero a la Argentina, se sienten "protegidos" por la garantía que acaba de otorgar el BID al país.
Este movimiento se complementa con el apoyo del Banco Mundial, que también apunta a facilitar operaciones financieras y fortalecer la capacidad de pago de la Argentina.
En el equipo económico consideran que este tipo de instrumentos puede ser determinante para consolidar la estabilización macroeconómica y aliviar la presión sobre variables sensibles como las reservas y el tipo de cambio. Sin embargo, el impacto dependerá de la ejecución concreta de estas operaciones y de la evolución del contexto internacional. La situación que cambió este viernes en el estrecho de Ormuz también puede considerarse como uno de los hechos positivos que necesita el equipo económico argentino.