La empresa estatal indicó que a diciembre de 2021 los ingresos tarifarios sólo cubrían el 49,5% de los costos operativos, situación que podría agravarse en caso de continuar con el congelamiento tarifario iniciado a principios de 2019, en el tramo final de la Presidencia de Mauricio Macri.
Para evitarlo, la compañía propició un incremento inicial del coeficiente de modificación "K" del 20%, que pasaría del actual valor de 37,2918 a 44,7502 a partir del 1 de julio, más otro incremento del 10% en octubre, con lo que el coeficiente se ubicaría en 49,2252.
Los dos aumentos acumulados representarían una suba del 32% a lo largo del año.
En qué situación se encuentra Agua y Saneamientos Argentinos (AySA)
AySA no recibió subsidios para el financiamiento de gastos corrientes en 2021, pero percibió $2.452 millones para la atención de gastos de capital, de acuerdo con el informe de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP).
La compañía reseñó la situación tarifaria a partir de 2022, cuando luego de la caída del régimen de convertibilidad se renegociaron los contratos con las empresas de servicios públicos.
Por entonces, el servicio de agua corriente en el área metropolitana estaba a cargo de la compañía privada Aguas Argentinas.
"Desde el 2002 al 2011 el congelamiento tarifario fue absoluto", señaló, para agregar que ese último año se procedió a un aumento del 290% para una franja de 169.671 usuarios y del 74,35% para el resto.
Sin embargo, AySA aseguró que la cobertura de costos con la tarifa continuó deteriorándose "a pesar de este incremento", cayendo al 29% en 2013.
En la gestión macrista se aplicaron sucesivos aumentos en las tarifas, en especial uno "singularmente importante" del 216,7% en 2016, que llevó la cobertura de costos a un 77%, indicó AySA. Los últimos ajustes fueron todos en 2019, del 17% en enero y del 27% en mayo.