En su informe de Perspectivas de la Economía Mundial presentado hoy en Washington previo a las reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial, el organismo mejoró levemente las perspectivas del desempeño de la economía argentina.
En octubre último había estimado una contracción económica del 1,6 % del Producto Bruto Interno (PBI), mientras que en el texto publicado hoy achicó la merma a -1,2% y para el 2020 espera que una salida de la recesión, con un crecimiento del 2,2%.
Respecto de los precios, el FMI elevó las proyecciones de inflación en 10 puntos y la ubicó en 30,5% para este año, cuando para este mismo período había estimado en octubre pasado una suba de precios del orden 20,2% interanual (diciembre del 2019 contra diciembre del 2018). Estos números presentan una brecha respecto de los que observan analistas de mercado en la Argentina y que retoma el BCRA a través del Relevamiento de Expectativas de Mercado. El último informe vislumbró una inflación de 36% para 2019.
El desempleo lo estimaron para 2019 en 9,9%, 0,7% más de lo marcado el año pasado, según indica Télam.
Asimismo, la entidad que conduce Christine Lagarde espera un déficit en la cuenta corriente de 2% para el 2019, que se profundizaría a 2,5% el año próximo.
El FMI advirtió que "los riesgos a la baja para la economía siguen siendo considerables", y que su "materialización podría llevar a un cambio en las preferencias de los inversionistas en contra de de los activos en pesos y presionar la moneda y la cuenta de capital" argentina.
Con este fin, "cumplir con el objetivo de saldo fiscal primario de cero en 2019 y el 1% del PIB en 2020 es esencial para reducir las necesidades de financiamiento y evitar volver a encender las presiones de liquidez", subrayó.
"El logro continuo de los objetivos monetarios será crucial para volver a anclar las expectativas de inflación y reconstruir la credibilidad del Banco Central", apuntó el FMI al indicar que se requiere "la reanudación del programa de reformas estructurales" en el país.