Un futuro sombrío
El 62% de la muestra tiene una percepción pesimista en relación al futuro laboral, con excepción de los sectores de educación, bancos y finanzas. Entre los menos esperanzados se encuentran los colaboradores ligados a la construcción, quienes casi en su totalidad (93%) manifestaron sentimientos negativos.
De todos modos, los empleados esperan algunas cosas respecto del escenario que se viene: lo que más piden es que las organizaciones revisen sus procesos, seguido de la implementación o incremento del beneficio del teletrabajo.
En este sentido, los analistas y los gerentes son quienes más anhelan que se implemente/incremente esta modalidad (45% y 44%, respectivamente).
Entre los rubros consultados, el ranking de quienes más lo solicitan lo encabezan: publicidad (58%), administración pública (58%) y servicios profesionales (57%). Y el sector público lo desea más aún que el sector privado.
Un diagnóstico a futuro
Tanto para Bacman como Ruggiero, “la apreciación de la empatía organizacional durante la coyuntura fue satisfactoria, lo mismo en relación a la presión por los resultados”, explican. “No obstante, la percepción de un cambio relacionado con un aprendizaje postpandamia parecería ser insignificante”, agregan.
“Los líderes tienen una interesante oportunidad de probar sus habilidades y las conversaciones durante la 'nueva normalidad' serán clave para el sondeo de expectativas y realidades posibles”, agregan.
Para las fundadoras de Hilo Recursos Humanos, “nos enfrentamos a una fuerza laboral mayoritariamente pesimista en relación a su futuro, por lo que las organizaciones deberán trabajar activamente en escuchar, contener y acompañar la gestión de las emociones para facilitar el logro de los resultados del negocio”.