Martín Guzmán tuvo un inédito pedido en el desayuno con empresarios y financistas celebrado en el Council of the Americas: no sentarse al lado de banqueros. La solicitud tomó por sorpresa a Susan Segal, presidente y CEO de la entidad anfitriona del ministro argentino y obviamente sorprendió también a los presentes. En el desayuno, de una hora y media de duración, ante cerca de 50 invitados, Guzmán repitió conceptos que viene señalando en la Argentina como el pedido de negociar con “buena fe” a los bonistas, la prioridad de “normalizar la macroeconomía” y eludió hablar de lo que todos asistentes deseaban: la renegociación de la deuda. Solamente Guzmán señaló que mantiene los tiempos establecidos por el presidente Alberto Fernández respecto de cerrar el proceso “dentro de los cuatro meses de gestión”.













