Entrevista con A24.com

Hernán Letcher: "Si la inflación no va a ser del 29%, pero la recaudación crece, no reviste demasiada gravedad"

El director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) consideró que el aumento de los salarios es la principal discusión sobre la que debe girar el 2021. ¿Por qué?
Julia D´Arrisso
por Julia D´Arrisso |
El eje central de la economía en 2021 era la recuperación del salario

"El eje central de la economía en 2021 era la recuperación del salario", le dice Letcher a A24.com.

“Los salarios le tienen que ganar a la inflación”, repite hasta el cansancio Hernán Letcher, a la hora de reflexionar sobre cualquier cuestión de índole económica. El director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) se muestra optimista sobre el avance de la recuperación económica, pero considera que esa es la discusión principal sobre la que debe girar el 2021.

Además, disiente fuertemente contra los que critican la "falta de un plan" por parte del Gobierno. " Yo no me enamoro con un paper que diga ‘tenés que hacer esto o lo otro’ si después la realidad no la lográs modificar", defiende en una charla con A24.com. Por eso, le quita peso a la posibilidad de que las previsiones establecidas para el nivel de precios en el Presupuesto no se cumplan y afirma: "Si la inflación no va a ser del 29%, pero la recaudación crece, no reviste demasiada gravedad".

- Estamos terminando los nueve días de aislamiento estricto y después habrá ciertas restricciones para contener la segunda ola de contagios, ¿cómo creés que va a impactar en la economía?

- La economía no la podés poner en primer lugar olvidándote las discusiones de salud porque está subordinada a eso. Obviamente estos nueve días deben haber tenido impacto y lo tendrán en el futuro si las restricciones van a continuar, pero los datos van a contar con la “ventaja estadística” porque se compara la actividad actual con el impacto del año pasado, que fue más significativo.

El tema es si lográs sostener los niveles de recuperación económica de los últimos meses. La economía se había recuperado a niveles de prepandemia, similares a 2019 en algunas actividades. Si efectivamente en materia económica vos tenés este nivel de actividad vas a recuperar lo perdido en 2020. El año pasado teníamos la discusión sobre si la recuperación fue en V o L.

Claramente fue en V, pero el tema es si vuelve al nivel original y si se sostiene hasta diciembre. Si mantenemos este nivel de actividad, podemos crecer siete u ocho puntos. Queda ver cuánto impactan las restricciones en materia fiscal porque tuvimos un muy buen primer cuatrimestre en términos de recaudación.

- ¿Compartís con los que dicen que el Gobierno no tiene un plan económico?

- Creo que hay un escenario de no recuperación del salario en términos reales, de una inflación, especialmente en alimentos, que impide el crecimiento de los sueldos y un problema estructural agravado por el nivel de endeudamiento.

Es decir, estas en un escenario de pandemia y no sobra nada. Tenés que mirar y seguir muy de cerca la cuestión de los dólares y preocupa el juego inflación-salarios.

El eje central de la economía en 2021 era la recuperación del salario. No solo para que el asalariado viva mejor sino porque significa crecimiento económico. Hasta ahora tuviste recuperación de la economía, pero el salario está a niveles de finales de 2019 y no lograste recuperar los puestos de trabajo especialmente los registrados. Esto es, producís lo mismo que antes de la pandemia, pero con menos gente.

Creo que los grandes trazos de la economía están planteados. Yo no me enamoro con un paper que diga ‘tenés que hacer esto o lo otro’ si después la realidad no la lográs modificar. Decir que no hay plan suena a que el Gobierno no sabe a dónde quiere ir y en eso disiento fuertemente.

- Pero el ministro de Economía, Martín Guzmán, repitió que el Presupuesto era su hoja de ruta y las previsiones, por ejemplo, de inflación, no parece que se vayan a cumplir… ¿No afecta eso su credibilidad?

- El presupuesto es un marco, una referencia, en términos generales. Las variables se ajustan solas. Si la inflación no va a ser del 29%, pero la recaudación crece, no reviste demasiada gravedad. El ministro tiene una mirada de atarse más a la cuestión fiscal, yo creo que hay que impulsar el gasto para la reactivación económica.

- ¿Qué creés que va a pasar con la inflación a fin de año?

- En términos generales, no apelo a cuestiones fatalistas. La inflación probablemente supere ese nivel, pero no lo considero un problema porque es una referencia. La recaudación se está moviendo incluso mejor. Mi preocupación reside en que los salarios le ganen a la inflación.

- ¿Cómo pueden los salarios ganarle a la inflación?

- El diálogo es siempre importante y me encantaría que haya un compromiso real, concreto, entre el sector empresario y los gremios para que los salarios le ganen a la inflación. Significa que los empresarios hagan un esfuerzo porque los trabajadores vienen perdiendo en los últimos años. Y particularmente los empresarios grandes.

Yo no me enamoro con que eso resuelva la inflación. Te tenés que meter en la cadena de comercialización y producción porque si la inflación de abril dio 4,1% y el tipo de cambio subió 1,9%, entonces la apreciación cambiaria no resuelve la ecuación. Hay otro factor que impulsa la suba. Creo que hay un intento para recuperar tasa de rentabildad y donde encontrás un contexto propicio para las remarcaciones.

- ¿Qué rol juega en este contexto la negociación de la deuda con el FMI?

- El nivel de la deuda es un gran problema para la macroeconomía. La deuda con el FMI no se puede pagar tal como estaba prevista originalmente. Hay consenso en que la discusión con los acreedores ha sido buena. La cuestión reside en la renegociación con el Fondo en este momento.

El Fondo y un sector del gobierno son más afines a un cierre atado a diez años sin reformas estructurales. Si yo lo analizo así no parece tan malo, ahora bien, si le pongo todos los componentes esto no es suficiente porque no se puede cumplir y no puedo generar lo suficiente para el repago. Voy camino a una renegociación de lo mismo que renegociamos ahora.

No es suficiente el acuerdo a 10 años y la Argentina corre el riesgo de que las reformas no las pidan hoy, sino a tres o cuatro años y termines cayendo de nuevo. Hay que ir a un acuerdo al menos a 20 años. El Fondo no lo tiene en góndola, pero tampoco tenían previsto prestar 57.000 millones de dólares.

- ¿Cómo creés que afectan a la economía decisiones políticas como la suspensión a las exportaciones de carne o el conflicto por las tarifas?

-La economía sigue a la política. No está disociada. Yo soy de una escuela que retoma el tema de la economía política. No es que la política afecta la economía. Las decisiones que toma el Gobierno son esencialmente políticas y las que mencionás son determinaciones de política económica. Obviamente impactan, pero en realidad las decisiones en materia económica hacen ganadores a unos, privilegian o ponen sobre relieve intereses mayoritarios o minoritarios.

- ¿Cómo te imaginás la economía de este año?

-Aspiro a dos cuestiones: a que la economía logre recuperar lo perdido del año pasado y creo que, en este año, cruzados por la pandemia, es muy difícil aspirar a mucho más que eso. Creo que, si se logra, sería un gran objetivo. Y la segunda cuestión es que los salarios le ganen a la inflación.