En el caso de la industria, se trata del segundo mes consecutivo que refleja una caída en la medición mensual, ya que en junio había mostrado una baja de 1,6% respecto de mayo. En cambio, a nivel interanual, se trata de la primera disminución desde noviembre del año pasado, cuando había caído 1,7%.
El desempeño industrial rama por rama
El retroceso industrial se sintió especialmente en nueve de las dieciséis ramas que mide el Indec. Se destacaron las bajas en alimentos y bebidas (-3%), prendas de vestir y calzado (-10,7%) y automotriz (-8,4%). También registraron caídas textiles (-10,1%), productos de metal (-8,5%), maquinaria y equipo (-4,7%), químicos (-2%), industrias metálicas básicas (-2%) y plásticos (-0,2%).
En contraste, siete sectores lograron sostenerse en alza, entre ellos otros equipos e instrumentos (15,9%), muebles y colchones (12,3%) y transporte alternativo (12,2%). También crecieron los rubros vinculados a madera, papel e impresión (6,8%), minerales no metálicos (9,1%), tabaco (2,9%) y refinación de petróleo (2,8%).
La construcción arriba y abajo
La construcción, por su parte, sigue mostrando altibajos mes a mes. En junio había subido 1,1%, en mayo retrocedió 1,8% y en abril saltó 5,1%. Aun así, mantiene números positivos frente al año pasado, aunque con un freno evidente: en julio apenas avanzó 1,4%, frente a las subas de dos dígitos que había mostrado en el primer semestre.
El consumo de insumos también reflejó esa heterogeneidad. Mientras los mosaicos graníticos y calcáreos escalaron 36,1%, el asfalto 31,7% y el hormigón elaborado 19,2%, materiales básicos como los ladrillos huecos (-9,3%), las cales (-9,4%) y el cemento portland (-2,8%) retrocedieron en la comparación con julio de 2024.
En síntesis, tanto la industria como la construcción confirmaron en julio un cambio de tendencia: después de meses de expansión, los dos sectores que más empleo y actividad generan para la economía empiezan a sentir de lleno el impacto de la caída de la demanda y el clima de incertidumbre.