En esta primera instancia, el Gobierno desembolsó alrededor de US$ 2.500 millones correspondientes a la reestructuración de la deuda.
La caída se produjo apenas un día después de que las reservas alcanzaran su nivel más alto desde 2019. El martes habían superado los US$ 49.500 millones y cerraron en US$ 49.536 millones, un valor que no se observaba desde hacía siete años.
Entre los factores que impulsaron esa mejora se destacaron los mayores depósitos en dólares, un comportamiento que suele repetirse durante los primeros días de cada mes.
Los créditos tomados por el Gobierno
En paralelo, el Poder Ejecutivo avanzó con financiamiento externo por US$ 3.200 millones a través de acuerdos con tres entidades financieras internacionales.
Las operaciones contaron con garantías otorgadas por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo(BID), en el marco del decreto que habilitó al Tesoro a tomar deuda por hasta US$ 5.000 millones bajo jurisdicción de tribunales de Nueva York.
Según se informó oficialmente, una de las operaciones corresponde a un crédito por US$ 2.000 millones otorgado por Banco Bilbao Vizcaya Argentaria S.A. y Banco Santander S.A., ambos radicados en Nueva York, con respaldo del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento.
Además, se concretó un segundo préstamo por US$ 1.200 millones con Deutsche Bank AG, sucursal Londres, que cuenta con una garantía parcial del BID por US$ 550 millones.
Las operaciones contaron con garantías otorgadas por el Banco Mundial y el BID, en el marco del decreto que habilitó al Tesoro a tomar deuda por hasta US$ 5.000 millones bajo jurisdicción de tribunales de Nueva York. (Foto: archivo)
El Banco Central mantiene las compras de dólares
Más allá del impacto del pago de deuda sobre las reservas, el BCRA extendió su racha compradora y acumuló 124 jornadas consecutivas con adquisiciones de divisas dentro y fuera del mercado cambiario.
Con los US$ 34 millones incorporados este miércoles, las compras acumuladas durante 2026 alcanzan los US$ 11.455 millones.
Por su parte, la mayor adquisición diaria se produjo el 10 de abril, con US$ 457 millones.
Las proyecciones oficiales para este año contemplaban un saldo neto comprador de entre US$ 10.000 millones y US$ 17.000 millones, dependiendo del ingreso de divisas y del comportamiento de la demanda de pesos.
Menor intervención y metas cumplidas
Durante junio, la autoridad monetaria redujo el ritmo de intervención para evitar mayores presiones sobre el mercado cambiario. Ese mes aumentó la demanda de dólares y la cotización de la divisa avanzó más de 5%, superando por primera vez desde octubre de 2025 la evolución de la inflación.
Las compras de junio totalizaron US$ 1.418 millones, por debajo de los US$ 2.596 millones registrados en mayo. Se trató, además, del segundo resultado mensual más bajo del año, únicamente por encima de enero.
En los primeros cinco días hábiles de julio, el BCRA ya acumuló compras por US$ 290 millones.
Aun con una desaceleración en el ritmo de acumulación, la entidad alcanzó la meta anual prevista para las reservas. Durante los primeros meses de 2026, la evolución de esos activos estuvo condicionada por las necesidades financieras del Tesoro, que recurrió a distintas herramientas para sostener el equilibrio entre financiamiento, tipo de cambio e inflación.
En ese escenario, el ingreso de dólares provenientes de las exportaciones agropecuarias y energéticas, junto con las colocaciones de deuda realizadas por empresas y provincias, contribuyó a fortalecer la capacidad de intervención del BCRA.