Entrevista con A24.com

Matías Rajnerman: "Las medidas de control de precios son víctimas de su propio éxito"

El economista jefe de Ecolatina cree que la inflación bajará desde abril, pero lento. "Si el dólar ahora se plancha se va a volver insostenible", afirma.
por Julia D´Arrisso | 16 de abril de 2021 - 18:43
Matías Rajnerman

Matías Rajnerman, economista de Ecolatina, habló de precios, tarifas y dólar. Considera que "la inflación este año va a estar de mínima por arriba del 40%".

El dato del 4,8% de inflación de marzo que se dio a conocer este jueves sorprendió a todo el arco económico, que ya empieza a sacar cálculos y divisa las primeras consecuencias para el resto del año. Entre ellos, el economista jefe de Ecolatina, Matías Rajnerman, mira el índice con especial atención. “Si todos los meses del año la inflación fuera de 4,8% tendríamos un 75%”, alerta en diálogo con A24.com.

Sin embargo, reconoce que, a la hora de pensar un plan para contener la suba de precios, la solución es más compleja y llevará tiempo. Es por eso que apelar a medidas de control de precios, considera, no se pueden sostener en el mediano y largo plazo o, en sus palabras, son iniciativas que “suelen ser víctimas de su propio éxito”.

- ¿Qué análisis hacés del último dato de inflación?

- Es un dato muy duro. Fue el mayor desde septiembre 2019 después de la devaluación post PASO, pero en ese contexto se sabía que si el dólar se aquietaba, la inflación se iba a desacelerar. Ahora hay otro panorama. Lo que está pasando no está acompañado por una recomposición de los salarios y hay algunos atrasos de precios, como en las tarifas de servicios públicos.

Creo que la inflación va bajar desde abril, pero va a ser más gradual y en un proceso más lento, aunque puede haber malas noticias si se agrava la cuestión sanitaria. Si todos los meses del año la inflación fuera de 4,8% tendríamos 75% anual.

- ¿Coincidís con Guzmán, que dijo que esta va a ser la inflación más alta del año?

- Depende. Hasta las elecciones creo que sí, después hay que ver el atraso del dólar y tarifas. El año pasado se lanzó el IFE y el ATP para paliar la crisis, que representaron un costo del 2,6% del PBI. Por ahora se anunciaron medidas para monotributistas y AUH, que son un 0,1% del PBI. Si por algún motivo se descontrola la emisión y hay un exceso de liquidez que se va a al dólar, el Gobierno tiene que devaluar y la inflación puede ser un problema mayor.

El Gobierno es consciente de que el espacio para emitir es muy chico. Argentina no tenía financiamiento y aumentó la emisión para financiar el gasto extra. Esa emisión se fue el año pasado al dólar paralelo y después al oficial. Las reservas netas cayeron un 65% en 2020. Este año no hay espacio para volver a emitir tanto. Debería ser una emisión muy moderada.

- Hay una tendencia que se viene repitiendo durante los últimos meses, que es que el precio de los alimentos sube por encima del promedio de la inflación. ¿Por qué sucede eso?

- El año pasado cuando arrancó la pandemia, el Gobierno no sabía cuánto iba a durar, entonces, pensaron en congelar los precios de la canasta básica. El problema es que la cuarentena se empezó a extender, se descongelaron los precios y ahí se empezó a ver una suba muy importante por octubre.

A eso se sumó el aumento del precio de los commodities, que por un lado genera más dólares genuinos por las exportaciones, pero a la vez una persona exportadora va a vender en el mercado interno pensando en el de afuera y tracciona al alza la inflación. También hay algunas subas que son estacionales.

El problema de la inflación de alimentos es que es de carácter regresivo, es decir, que afecta más a los que menos tienen e impacta en la pobreza de las familias que gastan la mitad de sus ingresos en alimentos y bebidas.

- ¿Los instrumentos de control de precios del Gobierno funcionan? ¿Cómo se puede bajar la inflación?

- Las medidas del Gobierno pueden ser efectivas en el muy muy corto plazo, pero son insostenibles. Son controles que, si funcionan, suelen ser víctimas de su propio éxito porque generan desabastecimiento y porque no es rentable producir ni vender a esos valores controlados. Ayudan en muy corto plazo, pero nunca puede ser una política a largo plazo.

Resolver la inflación es un proceso muy complejo y gradual. Nos tenemos que acostumbrar a que la inflación de dos dígitos está hace diez años y creo que le quedan cinco años más seguro.

Hay que cuidar la política cambiaria, fiscal, de ingresos y a la vez tener acuerdos de precios y salarios para coordinar la baja gradual y paulatina de la inflación. La propuesta de bajar cinco puntos por año era buena, pero la meta de Guzmán [del 29% anual, prevista en el presupuesto 2021] perdió credibilidad y cuando el ministro vuelva a plantear inflación nadie se la va a creer.

- ¿Se da por descontado que la meta de inflación del Gobierno no se va a cumplir? ¿Qué quiere decir esto?

- La meta estaba ya muy complicada el año pasado. Me encantaría creer que va a bajar 1,5% el nivel de precios de acá a diciembre, pero la inflación este año va a estar de mínima por arriba del 40%. El costo a nivel económico es la pérdida de credibilidad del ministro y cuando se quieran cerrar paritarias va a ser más complejo. Nadie va a ajustar sus precios como dice y le va a ser más difícil aún bajar la inflación en el mediano plazo.

- ¿Qué economía imaginás en el 2021?

- La economía había arrancado relativamente bien en la demanda y la producción de bienes. Varios rubros como la industria, construcción y comercio se habían acercado a los niveles prepandemia, pero la producción de servicios seguía muy complicada y la pata nominal de la economía había arrancado mal. El gran problema es que con la segunda ola empezaron las restricciones.

Con las medidas actuales, si es que no se endurecen sensiblemente, la actividad se puede recuperar desde niveles muy bajos y la inflación va a empezar a bajar.

El problema es que los costos para bajar la inflación son muy altos y se vuelven insostenibles por su propio peso. Si el dólar ahora se plancha se va a volver insostenible. Puede ayudar para las elecciones, pero después será un problema. Lo mismo las tarifas. Son costos difíciles de sobrellevar.

Se vienen meses positivos, más calmos, si el virus nos lo permite. Y si la pandemia no ayuda y se agravan las restricciones, la recuperación de la actividad va a quedar trunca. Los IFE, ATP y demás están guardados bajo siete llaves porque los costos de emitir son muy altos. No está la economía preparada para emitir ni la mitad de lo que se emitió el año pasado.

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