Pero la llegada del “30” al PSG no sólo promete buen fútbol, sino también grandes ingresos económicos, como los que generaba en Barcelona.
Tras el anuncio oficial de su contratación, la camiseta del PSG con el nombre de Messi y el número 30 se agotó rápidamente en la tienda del club y en su versión online. El precio es de 158 euros, unos 18.000 pesos argentinos. Un detalle: las camisetas de Kylian Mbappé, Neymar, Di María o Paredes se venden a 108 euros.
Otro ejemplo de lo que provoca Messi a nivel mundial es que durante el día de su arribo a París, la cuenta oficial del PSG en redes sociales, duplicó el número de seguidores.
Vincent Chaudel, cofundador del Observatoire du Sport Business, declaró al diario español La Razón que la incorporación de Messi al PSG “puede ayudar al club a desarrollar su imagen a nivel internacional, especialmente en Asia”; y calculó que podría vender, por ejemplo, alrededor de 1,5 millones de camisetas al año, es decir, “200 a 300.000 camisetas más de las que vende ahora”.
Según el Observatoire du Sport Business, el impacto económico del fichaje de Messi se podría traducir en un espectacular aumento de ingresos para el PSG. El club parisino podría ganar 30 millones de euros más por los royalties de la venta de camisetas, más de 77 millones por nuevos contratos de patrocinio y hasta 30 millones más si llegara a ganar la Liga de Campeones. A eso habría que añadir la mejora en la reputación de la marca PSG y el aumento de su visibilidad en las redes sociales gracias a la presencia de Messi.
Además, el Fan Token del PSG se revalorizó más de un 130% desde que se conoció la posibilidad de que Messi ficharía por el club.
El Barcelona sin Messi
Los millones de euros que pueden llegar a París con el fichaje de Messi son los que, por otro lado, dejará de ingresar el Barcelona al dejar ir a su máxima estrella. Según la consultora Brand Finance, la marcha de Leo podría costarle 137 millones de euros al club que preside Joan Laporta y el valor de la entidad podría disminuir un 11% respecto a la tasación actual, cifrada en 1.266 millones.
Es que la presencia de Messi permite atraer seguidores, vender más abonos, realizar acuerdos comerciales y ganar trofeos. Su partida le costará al club catalán mucho más que logros deportivos. De hecho, en los últimos años, se conoció que los patrocinadores que tiene el club renovaban sus contratos año a año, simplemente por si Messi se iba del Barça o dejaba de jugar al fútbol.
A su vez, cabe recordar que el último contrato de Leo con el equipo catalán, que venció en junio de 2021, contemplaba un salario de 71 millones de euros netos por temporada. Joan Laporta, nuevo presidente del club, había logrado que Messi bajara ese salario en un 50% (35 millones) para concretar su renovación y cumplir con las normas del control económico o fair play financiero.
Sin embargo, eso no fue suficiente y ahora Messi arribó con su talento –deportivo y de negocios- a París.
Según calculan especialistas financieros españoles, el Barça podría perder como mínimo el 25% de sus ingresos comerciales anuales, incluso el 30%. Lo que representa entre 75 y 90 millones de euros.
Si se multiplica esa cifra por los 5 años del contrato que el astro argentino se aprestaba a firmar con el club, la cifra que dejaría de ingresar Barcelona hasta 2026 podría ser entre 375 y 450 millones de euros.