El desempleo fue del 9,7% en el tercer semestre de 2019. Si lo comparamos con el mismo trimestre del año anterior, aumentó 0,7 puntos, pero cayó casi un punto respecto del trimestre anterior. ¿A qué se debió la caída?
El desempleo fue del 9,7% en el tercer semestre de 2019. Si lo comparamos con el mismo trimestre del año anterior, aumentó 0,7 puntos, pero cayó casi un punto respecto del trimestre anterior. ¿A qué se debió la caída?
Un dato a tener en cuenta para responder esa pregunta es la pérdida de poder adquisitivo que sucede hace 16 meses seguidos, según los datos del salario promedio del sector registrado publicado por el Ministerio de Trabajo. En septiembre, la caída de ese sueldo medio frente a la inflación fue de 3,3%.
Otro indicador a tener en cuenta es que cuatro de cada diez de los desocupados están buscando trabajo hace más de un año. También creció la proporción de desempleados que buscan trabajo hace más de 6 meses, mientras que perdieron peso relativo los que están en la búsqueda hace menos meses.
De hecho, en el tercer trimestre del año anterior, 35% de los desocupados llevaban más de doce meses buscando, mientras que ahora ese porcentaje aumentó a 40%.
Por un lado, los salarios (entre las personas que tienen uno) cada vez valen para comprar menos productos y servicios. Por el otro, la búsqueda por un empleo en la mayoría de los casos supera el año.
Si se entiende que buscar activamente un trabajo representa un costo extra, en un contexto de ajustar hasta el último peso en la economía familiar, suspender ese gasto es un razonamiento válido. De hecho, eso podría explicar la caída en la presión del mercado laboral y en la tasa de actividad.
Por primera vez en dos años, cayó la cantidad de personas buscando trabajo en comparación con el trimestre anterior. Esa caída, del 36% al 34%, se dio tanto en los desocupados como entre quienes tienen un trabajo pero podrían trabajar más. En cambio, aumentó la cantidad de gente que tiene trabajo y activamente busca un ingreso extra.
Ese efecto de desaliento, de largas búsquedas en contextos de ajuste, puede explicar la caída del desempleo porque más gente desiste de buscar trabajo todos los días.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que la presión sobre el mercado de trabajo sigue siendo más alta que hace un año atrás, cuando alcanzó el 32%.
Si bien el promedio de desempleo general es de 9,7%, entre las mujeres ese porcentaje aumenta a 10,8%. Al recortar aún más el foco y concentrarnos en las mujeres jóvenes, ese indicador llega al 22,6%. Eso significa que una de cinco de mujeres de menos de 29 años tiene trabajo.
El aglomerado con más desempleo es el Gran Buenos Aires. Allí, el 12% de las personas busca y no consigue trabajo. Equivale a unas 682.000 personas sin empleo. Ese porcentaje se eleva a 30,5% (o sea, una de cada tres) entre las mujeres jóvenes.
En la ciudad pampeana la desocupación entre mujeres menores llegó al 38%. La siguieron el ya citado aglomerado del GBA y Rawson-Trelew, con números del orden del 30%.
El aglomerado entrerriano fue el que registró mayor suba de su tasa de desempleo, ya que pasó del 3,2% a 5,5% en un año, un crecimiento del 74%. Ese aumento del desempleo solo es comparable con lo sucedido en Santiago del Estero, cuya desocupación aumentó 72% en doce meses.
En el aglomerado de Salta solo la mitad de los trabajadores cuenta con aportes jubilatorios, mientras que la otra mitad no. En ese sentido, le siguió Santiago del Estero, con un 47% de trabajadores informales y Concordia, con 46%.
Con una tasa de actividad del 33%, Formosa es el aglomerado en el que menor parte de la población económicamente activa busca trabajo. Solo uno de cada tres trabaja o busca trabajo. Ningún aglomerado tiene una tasa de actividad tan baja, aunque Concordia es la más cercana con un 40,3%.
Este dato requiere cierta explicación. La primera publicación de cifras de desempleo oficiales durante la gestión Cambiemos fueron en el segundo semestre de 2016. Según ese informe, había 1.165.000 desocupados, equivalentes a un 9,3% de la población económicamente activa. En el tercer trimestre de 2019 -que excluye la última etapa del gobierno de Macri- se registraron 1.287.000 de desempleados, o sea, un 9,7%.
Además, vale aclarar, en ese análisis está excluida la situación de los hogares rurales, por lo que la cifra para el total de la sociedad es un poco mayor. Para conocer el número definitivo habrá que esperar el informe del cuarto trimestre de 2019, dentro de tres meses, algo que hoy parece una eternidad.