El turismo en la costa atlántica no se ha caracterizado por cierto por el cumplimiento impositivo. Aún así, el consumo de turistas en restaurantes y comercios es bajo. Esto se verifica mes a mes en lo que ingresa a la Afip en concepto del IVA.
Las metas fiscales del 2019 acordadas con el FMI igualmente no estarían en peligro aún. Es que el ministro Dujovne se armó de un colchón fiscal ante aumentos de gasto o bajas de recaudación. Aun así, en la medida en que los desvíos no sean significativos respecto al equilibrio primario de las cuentas públicas, el FMI avalará las revisiones trimestrales.
En materia de impuestos, el gobierno no tiene más margen de acción dada la alta presión impositiva actual. Sólo le queda ajustar gastos más de lo previsto. En ello está. Y aguardar qué llegue rápido la reactivación y la cosecha de soja qué mejore la magra performance impositiva actual.