Un detalle que no pasa inadvertido es la frase de Alberto Fernández en su comunicado tras hablar con Georgieva. "Hemos realizado un plan sustentable que nos va a permitir crecer y cumplir con las obligaciones que la Argentina tiene con ustedes", le dijo. Es decir que no se piensa ya en recibir desembolsos pendientes del FMI, que son U$S 11 mil millones, sino directamente se piensa en cancelar la deuda.
Un actual funcionario del BCRA ayer destacó a A24.com que la alternativa de que haya desembolsos de China está abierta. "Nosotros quisimos habilitar el swap de monedas que tenemos firmado por u$s 18.000 millones, pero el resultado de las PASO frenó todo" dijo. Pero agregó que si lo deseara, el nuevo gobierno podría ampliar ese swap a U$S 30 mil millones y "lograr un desembolso inicial de U$S 10 mil millones". ¿Será China el prestamista de última, última instancia? Seguramente en algún momento estará en el menú de Alberto Fernández si lo del FMI se complica.