Como detalla un informe de la consultora Equilibra, "el 2021 comenzó con reservas netas equivalentes a la tenencia de oro de la autoridad monetaria, dejándola prácticamente sin disponibilidad para realizar pagos de deuda o morigerar turbulencias cambiarias. A lo largo del año pasado esta situación se fue flexibilizando gracias dos factores: la mejoría de nuestros términos de intercambio y la llegada de una transferencia no reembolsable del Fondo (DEGs), que permitieron afrontar pagos. Lamentablemente, ninguno de estos dos aspectos se repetirá en 2022 y pese al mayor influjo de divisas, el Central no acumuló reservas el año pasado".