Con esta decisión, Attestor y Bainbridge dejarán de integrar el grupo de litigantes activos contra la Argentina. Ambos formaban parte, junto con otros acreedores, del núcleo más duro de los denominados holdouts, es decir, los bonistas que rechazaron ingresar a los canjes de deuda realizados después del default.
El Tribunal de Distrito Sur de Nueva York actualmente está bajo la órbita de la jueza Loretta Preska. (Foto: archivo)
Los pagos y los reclamos pendientes
Según informó el Gobierno a través del Boletín Oficial, Bainbridge recibió US$ 67 millones en el marco del acuerdo aprobado por el Congreso. En el caso de Attestor, el cobro habría rondado los US$ 104 millones, aunque el contenido completo del convenio no fue difundido públicamente.
La norma que autorizó los pagos obtuvo sanción legislativa a fines de junio y fue publicada en el Boletín Oficial el 1° de julio. La ley contempló dos acuerdos independientes, uno con Bainbridge y otro con un conjunto de fondos encabezado por Attestor Master.
El Tesoro había anticipado que los desembolsos serían registrados dentro de las cuentas públicas como “servicios de la deuda”, aunque en ese momento aún no se había precisado la fecha de pago. La presentación realizada por los fondos ante la Justicia estadounidense confirma que esa etapa ya fue completada.
Con las sumas acordadas ya abonadas y los expedientes encaminados hacia su cierre, la Argentina logra resolver otro de los conflictos derivados de la crisis de 2001. Sin embargo, todavía continúan vigentes reclamos de bonistas individuales por alrededor de US$ 2000 millones vinculados al default. A eso se suman otros litigios abiertos en el exterior que, en conjunto, representan cerca de US$ 10.000 millones.