Por qué se vendió. El anuncio del cambio de manos se da en el límite, porque mañana, 23 de enero, era el plazo máximo para que Prisma desinvirtiera, ya que el gobierno la había intimado hace más de 2 años por tener posición dominante en el mercado. Prisma tenía alrededor del 70% del negocio de los medios de pago. El resto (el otro 30%) está en manos de First Data, que emite Mastercard a nivel local.