Emocionante

La Copa que los iguala

Hugo Balassone
por Hugo Balassone |
La Copa que los iguala

La Copa de la Superliga es la copa igualada, la que describe al fútbol argentino en su paridad. Tigre (injustamente jugará en la B Nacional), se lleva puesto al reciente campeón. Boca va a tomar precauciones a Liniers y River recibe un golpe durísimo en Tucumán frente al Atlético del Ruso Zielinsky. 

Racing parece vacío. Y puede ser lógico después de la tensión que implica sostener la punta durante tantas fechas en la Superliga hasta coronar, pero el equipo de Chacho parece haber perdido la aceleración y el vigor que lo distinguían. Las condiciones de Coudet para continuar serán conseguir refuerzos que renueven a este equipo, y parecen ser necesarios de acuerdo a lo visto frente al Tigre de Pipo Gorosito. 

Se argumenta desde Boca que los cuidados tomados frente a Vélez tienen que ver con el poco tiempo de descanso tras el partido con Paranaense, y promete Alfaro que la postura de su equipo el jueves en la revancha será diferente. Anoche a Boca el equipo de Heinze le impuso las condiciones durante todo el juego, lo dominó en el medio y de no mediar una destacada actuación de Andrada las consecuencias hubieran sido fatales. 

La diferencia conseguida por Atlético Tucumán es casi indescontable. Aunque River, en una buena noche, esté en condiciones de conseguir proezas de este tipo. Los enojos de Gallardo tienen que ver con un equipo muy frágil para defender y con un Armani que se volvió terrenal y comete errores como todos los arqueros. 

Cuando la semana pasada en la Champions se revirtieron resultados amplios, nos animamos a juzgar que esto a un entrenador argentino raramente le podría suceder. En determinado momento, y de no sufrir goles en el comienzo del partido, Zielinsky y Atlético apelarán a su instinto de conservación para sostener la ventaja. Si se defienden desde el comienzo como plan original pueden acabar mal. Pero si conservan la ventaja hasta la segunda parte, apelarán a precauciones para neutralizar la frenética búsqueda del rival. 

Cuando comenzó esta Copa de la Superliga planteamos que ningún proyecto serio podrá prescindir de su entrenador por una eliminación en esta competición, y tanto Mohamed como Almirón abandonaron Huracán y San Lorenzo al ser eliminados en este torneo. El caso más reciente de Jorge Almirón se contextualiza dentro de la clasificación a octavos de final en la Libertadores y la falta de triunfos en la última Superliga.  

Acorde con las incongruencias de nuestra dirigencia, la de San Lorenzo deseó a Almirón y cuando llegó nunca le brindó las condiciones para disponer de un plantel competitivo. Las demandas del técnico en el mercado de pases casi no fueron satisfechas por el club. Hace rato que los dirigentes de San Lorenzo dejaron los proyectos ambiciosos en el armado de planteles, pero la culpa termina siendo de Biaggio o Almirón. En fin, fútbol argentino.