Qué pasó. En la última jugada del primer tiempo, Dedé fue con la pierna muy arriba contra la salida de Agustín Rossi y el despejo flojo del arquero de Boca terminó en los pies de Hernán Barcos, que anotaba el 1-0 para el Cruzeiro. Pero el árbitro Andrés Cunha entendió que fue jugada peligrosa del defensor (que fue el que le fracturó la mandibula a Esteban Andrada) y anuló el tanto. Sigue aguantando Boca.









