Alerta en Cuba: planes de evacuación de embajadas ante las nuevas medidas de presión de Donald Trump
El presidente de los Estados Unidos decidió endurecer el bloqueo que tiene la isla desde la década de 1960. Anunció que los países que comercien petróleo con el gobierno cubano sufrirá como represalia duros aumentos en los aranceles.
Las medias de bloqueo y sanciones a quienes comercien con Cuba hacen prever cierres masivos de embajadas en el país caribeño (Foto: A24.com).
"Muchos ciudadanos cubanos viven en Estados Unidos luego de haber sido maltratados por el gobierno de Cuba. No será capaz de sobrevivir". Donald Trump no sabe de lenguaje diplomático y lanza sus frases, de consecuencias impredecibles, en cualquier ámbito. Mientras posaba junto a su mujer en la alfombra roja de la presentación de la película sobre ella, "Melania", una periodista se le acercó y obtuvo esa categórica respuesta cuando le preguntó por el futuro de Cuba.
Trump acaba de decidir que los países que comercien petróleo con la isla tendrán como represalia la inmediata suba de los aranceles que deberán pagar por los productos que exportan a los Estados Unidos. Una vuelta de rosca al bloqueo que subsiste desde el gobierno de John F. Kennedy en el inicio de la década del 60 en el siglo XX.
El anuncio tuvo la respuesta inmediata del régimen cubano, pero también una puesta en acción de los países europeos y de la región. Evaluando que Cuba pueda ser un caso como el de Venezuela o peor, realizan planes para evacuaciones en masa del personal diplomático. Esa salida del país caribeño supone un mayor aislamiento para los cubanos y la perdida de lugares a los que podían acudir para pedir visas o ayuda directamente.
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Primero fue Venezuela, ¿ahora es el turno de Cuba?
Si para el presidente de la nación más poderosa del mundo, Cuba no sobrevivirá, la amenaza es más que seria. Que solo permite imaginar que se agravaran las duras condiciones de vida de los cubanos. Falta comida; durante gran parte del día, la energía eléctrica llega en cuentagotas o no hay; y desde la guerra de Ucrania, el petróleo ruso ha escaseado. Por razones más que públicas, Irán tampoco puede abastecer de crudo al régimen, como tampoco lo hace ahora Venezuela sin Maduro.
Sin petróleo, no hay camiones, transporte y el "alimento" para otras fuentes de energía para Cuba.
Cuba sin Luz 1
La Habana pasa largas horas del día sin luz. Sin energía, ni petroleo, las embajadas también sufren y evalúan abandonos masivos de sus sedes diplomáticas en Cuba. (Foto: Archivo)
La tensión en Cuba escaló en las últimas semanas hasta niveles inéditos: embajadas europeas y latinoamericanas están actualizando planes de evacuación ante un contexto de incertidumbre política, económica y social que los gobiernos extranjeros interpretan como “altamente volátil”. La inquietud diplomática no es especulativa, sino el reflejo de una isla que ya enfrenta, desde hace años, fallas severas en energía eléctrica, abastecimiento de agua y seguridad alimentaria, y que ahora podría ver esas crisis agravadas por medidas dirigidas desde Estados Unidos.
El gobierno de Trump firmó una orden ejecutiva imponiendo aranceles a países que suministren petróleo a Cuba, una estrategia diseñada para asfixiar aún más la ya frágil economía de la isla y presionar al régimen de Miguel Díaz-Canel. Si Cuba no podrá sobrevivir y ya es una "nación fallida" (Trump dixit) es fácil ver el futuro mucho más complejo que en la actualidad.
La crisis energética que ya golpea
Antes incluso de esta escalada diplomática, la crisis energética en Cuba era profunda y estructural. El país ha sufrido apagones recurrentes, colapsos en su red eléctrica y escasez de combustible, situaciones que las autoridades han reconocido públicamente. Menos de la mitad de la demanda eléctrica puede ser satisfecha por la infraestructura existente, que sufre de falta de mantenimiento, obsolescencia tecnológica y dependencia de importaciones de crudo que cada vez son más inciertas.
El resultado en la vida cotidiana de los cubanos es duro: cortes de energía que pueden prolongarse por horas o días, interrupciones en el servicio de agua potable (que depende de bombeos eléctricos) y deterioro de las comunicaciones y servicios básicos como hospitales y transporte.
La propia Embajada de Estados Unidos en La Habana ha emitido alertas sobre estas condiciones, recomendando a residentes y viajeros planificar contingencias ante la falta de electricidad, agua o servicios móviles. Tan solo en 2015, había reabierto sus puertas luego del cierre por el acceso del régimen castrista al poder.
Este colapso energético también alimenta un círculo vicioso: sin electricidad, las cadenas de frío fallan, las fábricas no operan y la producción de alimentos se vuelve cada vez más limitada. Cuba importa gran parte de sus alimentos y depende de energía estable para su distribución interna. La crisis eléctrica, por ende, tiene efectos directos sobre la seguridad alimentaria de la población.
Agua y alimentos: un combo devastador
La falta de energía eléctrica no solo afecta la comodidad urbana: impacta directamente el acceso al agua. En muchas zonas, el bombeo depende de energía eléctrica constante. Cuando los cortes se extienden, las bombas dejan de funcionar y los ciudadanos deben buscar alternativas, como recoger agua de camiones cisterna o almacenar en baldes, para cubrir necesidades básicas.
Ante un déficit estructural tan grave, las embajadas no están exentas a esas privaciones. En las sedes diplomáticas y en las casas particulares de los representantes del cuerpo exterior. Así, es difícil encontrar personal que acepte ser destinado a La Habana. Además, llegan a una isla maltrecha y no pueden cumplir ni siquiera con tareas de rutina.
Sobre ese mal cuadro, se suma el temor a que Cuba sea otro mojón como Venezuela en la estrategia regional de Trump.
En materia alimentaria, la escasez de combustible complica el transporte y la distribución de alimentos, lo que se traduce en precios más altos, menor disponibilidad de productos esenciales y presión social creciente. Cuba ya vivió grandes movilizaciones de protesta entre 2024 y 2026, en parte motivadas por la falta de electricidad, alimentos y las dificultades para satisfacer necesidades básicas.
sin combustible en cuba
Ya conseguir combustible es complicado en la isla. El boicot anunciado por Trump no hará más que agravar la situación (foto: Archivo)
La presión de Estados Unidos, el “bloqueo” y el temor a una invasión militar
La orden ejecutiva de Trump aumenta el riesgo de que los apagones se vuelvan aún más frecuentes y prolongados, con daños potenciales no solo en la calidad de vida, sino en la propia estabilidad social y política.
La posibilidad de un bloqueo intensificado o una intervención más directa podría desencadenar un empeoramiento acelerado de la situación humanitaria. Si las importaciones energéticas se interrumpen y la crisis eléctrica se profundiza, Cuba enfrentaría una cascada de efectos colaterales: paralización de industrias, escasez extrema de agua potable, deterioro del sistema sanitario y falta de acceso a alimentos básicos.
Es por eso que las embajadas y empresas extranjeras, especialmente en el área de turismo, se preparan para lo peor.
Ante este escenario, al menos una decena de embajadas han comenzado a revisar y actualizar sus planes de evacuación, preparándose incluso para períodos prolongados sin servicios esenciales. Algunas empresas multinacionales con presencia en la isla ya están replanteando sus operaciones o evacuando a familiares de sus empleados, conscientes de que la combinación de crisis interna y presión externa podría volverse insostenible. La reducción de personal alivia a las situaciones particulares de los diplomáticos, pero aísla un poco más al régimen castrista que continúa en Díaz Canel.
Lo que hasta hace poco era un problema doméstico, ahora se mezcla con un tablero geopolítico en el que Estados Unidos endurece su política hacia La Habana. La pregunta que queda flotando entre diplomáticos, empresarios y observadores internacionales es la siguiente: ¿puede Cuba capear este temporal sin un colapso humanitario mayor o el país está al borde de un punto de no retorno?
La respuesta, por ahora, sigue siendo uno de los temas más inquietantes del panorama latinoamericano en 2026
Cuando el humor político no es suficiente
La publicación "Granma", el órgano oficial del gobierno y del PC cubano, lanza en cada salida artículos de ataque a Trump y sus acciones, acompañados por ilustraciones a modo de caricaturas.
granma y trump
En este caso, se trata de un cowboy que se lleva esposada y apunta de pistola a la "paloma de la paz". La echa del "hemisferio occidental porque la ley la marca el pistolero, con una reminiscencia directa a Trump.
Cuba no tiene energía, alimentos, petróleo ni, mucho menos, capacidad para resistir una ofensiva, aunque sea como la que Trump realizó en Venezuela. Con el humor político o la ironía gráfica, puede resultar atractivo en niveles intelectuales. Pero la contundencia de los hechos es definitiva. Si se van los representantes de la diplomacia, Cuba estará más aislado. Y más débil frente a Estados Unidos.