La grave señal de preocupación la hizo nada menos que Enrique Mandetta, quien no es otro que el primer ministro de salud que tuvo Jair Bolsonario en el inicio de su presidencia del Brasil.
La grave señal de preocupación la hizo nada menos que Enrique Mandetta, quien no es otro que el primer ministro de salud que tuvo Jair Bolsonario en el inicio de su presidencia del Brasil.
"Por los errores en el caso de crisis en la región del Amazonas, en los próximos 60 días podemos sufrir una megaepidemia en todo el territorio nacional", avisó el ex funcionario.
La cepa amazónica, de mayor capacidad de contagio que el coronavirus originario, surgió para el mundo cuando fue detectado en un turista japonés que regresó a su país infectado de esa zona de la selva brasileña.
A eso se sumó la crisis de la provisión de oxígeno en los hospitales. Esto derivó en el traslado de emergencia de 500 personas a otros hospitales de Brasil, en tanto que hay por lo menos otros 1000 enfermos en espera de los vuelos sanitarios.
Este, precisamente, es el núcleo de la queja del exministro Mandetta. Para él debió haber un despliegue logístico de emergencia para garantizar el suministro de oxígeno y no mover a los enfermos.
En cambio, se optó por llevarlos a otros estados. Para el exfuncionario, lleva implícito el riesgo de mayores contagios en el resto del país. Y hace una advertencia: "En 60 días llegaría el inicio de una megaepidemia con esta cepa en todo Brasil".
Ya hay una señal de alarma. En San Pablo, nueve personas sospechosas de tener esta variante del coronavirus esperan el resultado de los exámenes.
Mandetta llegó al ministerio de Salud desde el primer día de gobierno de Bolsonaro. Pero cuando se declaró la pandemia, comenzaron las graves diferencias entre ambos. Mandetta diseñó el plan de emergencia, que preveía cierres, aislamiento y solo la actividad esencial.
El mandatario, en cambio, comenzó a alentar la comparación del virus con una "gripezinha". Y dejó en claro que no iba a "matar" a la economía brasileña con un gigantesco "lockdown". Las desavenencias entre los dos terminaron el 15 de abril de 2020, cuando el ministro presentó la renuncia a su cargo.
Por estas horas, Brasil espera la producción local de la vacuna de AstraZeneca. Mientras tanto, ya recibió dosis de la china de Sinovac. Hasta el momento, solo se vacunaron 1.450.900 personas, apenas el 0,68% de la población.
Por esta razón, Estados Unidos y Gran Bretaña, entre otros países, cerraron los vuelos desde y hacia Brasil. La Argentina en tanto, solo los restringió -disminuyó frecuencias- y confía en la presentación de un test negativo de PCR para quienes quieren ingresar al país.