Allí conoció a su primer marido, el físico Ulrich Merkel, con quien se casó en 1977 y mantuvo su apellido aún después de separarse y casarse con un catedrático de química, Joachim Sauer en 1998.
En la Universidad de Leipzig se graduó con honores como física y química. Su pensamiento científico la destacó en toda su carrera política y fue clave para gestionar la pandemia desde 2020.
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Una rosa como recuerdo tras su último discurso como canciller de Alemania (Foto: AP)
En la Alemania comunista conoció desde adentro las limitaciones de ese sistema. Fue militante de la "Juventud Libre alemana" y comenzó su actividad política en las filas de "Despertar Democrático" en la República Democrática tras la caída del muro de Berlín y antes de la reunificación de Alemania.
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Junto a Helmut Kohl en los 90. La alumna superó al maestro (Foto: Archivo)
Del padrinazgo de Helmut Kohl a su propio camino
Ángela Merkel migró luego al poderoso CDU, l a Democracia Cristiana el gran partido de centro derecha alemán. En el segundo gobierno de Helmut Kohl, Merkel fue designada como ministra de la Mujer (1991). El canciller la tomó como una de sus colaboradoras favoritas y la fue promoviendo en la estructura del CDU.
Dos años después, era la presidenta de la Democracia Cristiana en la región de Mecklemburgo-Pomerania. Desde allí su carrera política siguió avanzando. Helmut Kohl la llamaba "Mein Mädchen" (mi muchacha): ya la veía como su "heredera".
Pero en 1998, llegó al poder Gerhard Schröder. Durante su mandato se destapó un escándalo con la financiación económica del CDU. Merkel vio que su momento de "independencia" había llegado. Pidió una renovación profunda de su partido, incluida la figura de su mentor, Helmut Kohl. El gobierno conservador perdió de manera aplastante las siguientes elecciones frente al socialismo democrático y Ángela llegaba a la cima del CDU.
El comienzo de la era Merkel
El 30 de mayo de 2005, llegaba por primera vez a la Cancillería. Nunca antes lo había logrado una mujer. Pero su inicio de gobierno no fue bueno, un golpe de timón abrió la puerta para su "cambio de época".
En Octubre de ese año trabó una inédita alianza con el principal partido opositor, el SPD (la socialdemocracia germana). Ángela Merkel, ratificada como canciller comenzaría el camino hasta convertirse en una de las figuras políticas más influyentes del mundo en lo que va del siglo.
Su rigor y austeridad al mismo tiempo, le hicieron ganar prestigio y consenso en toda Alemania. Ya unificada, desplazó rápidamente a Gran Bretaña y Francia para transformarse en la locomotora que traccionó a la Unión Europea.
Hubo cuatro momentos que definieron su liderazgo regional y así se ganó la consideración internacional.
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Merkel jugó un papel fundamental para el rescate financiero de Grecia en 2009/2010 y que permaneciera en el Euro (Foto: Archivo)
- La crisis del Euro y el estallido griego
En 2009 el gobierno griego comunicó que su economía no podía seguir el ritmo de Europa y el Euro. Básicamente por la disparidad de ingresos por su producción económica: materias primas y turismo en Grecia; industria y tecnología en Alemania.
Grecia amenazó con romper la "zona Euro". Economistas norteamericanos compararon el caso griego con el argentino y la crisis del 2001 por el estallido de la convertibilidad (el peso atado al dólar).
Fue entonces que Ángela Merkel jugó un papel clave: consiguió que se aprobara de manera extraordinaria una ayuda económica para los helenos. Nada menos que 110.000 millones de euros, prestados por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI (la troika).
Pero Merkel hizo algo más. Se opuso tenazmente a la creación de un bono (como pretendía Francia). Grecia hizo un ajuste que le llevó más de 5 años, pero no abandonó el euro y el dinero prestado se devolvió y no como bonos devaluados.
- Las migraciones de musulmanes desde Asia y África
Las crisis en los países musulmanes del norte de África y del suroeste asiático desbordaron a Europa con la afluencia de cientos de miles de personas que huían de sus países como fuera. Incluso nadando o en embarcaciones más que precarias condenadas a hundirse en el Mediterráneo.
Mientras muchos países europeos parecían volver a la edad media, levantando "murallas" contra los inmigrantes, Merkel volvió a mostrar su liderazgo. Dijo que Alemania estaba en condiciones de recibir a los inmigrantes.
Además, iba a ampliar la cuota que tenía asignada para ello. Países como Francia y Gran Bretaña ponían sistemáticamente excusas para recibir menos inmigrantes de los que podía acoger de manera digna, pero Merkel logro un reconocimiento en el mundo musulmán. Desde entonces pasó a ser "Mamá Merkel", apodo que pronto tomarían los alemanes.
La llegada de Donald Trump marcó una seria ruptura con Europa. Su lema "America first" derivó en un aislacionismo confrontativo del magante republicano. Pidió más dinero a los Europeos para sostener a la OTAN mientras tomaba decisiones internacionales graves - como los ataques en Siria - sin siquiera consultar o informar a sus aliados.
Ángela Merkel encabezó la resistencia europea. Cerró filas con Emmanuel Macrón, el presidente de Francia, y con la salida de Gran Bretaña por el Brexit, la Unión Europea plantó bandera ante los reclamos de Trump.
Incluso en las cumbres, los líderes europeos tramaban acuerdos a costa del presidente norteamericano. Fotografías retrataron el difícil entendimiento entre la racionalidad de Merkel y el impulsivo Donald Trump.
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Ángela Merkel, frente a la mirada altanera de Donald Trump en una cumbre de líderes mundiales (Foto: Archivo)
- La gestión de la pandemia
Merkel se apoyó plenamente en los consejos de la ciencia. Primero siguiendo los lineamientos de los expertos del Instituto Robert Koch, el centro especializado en Alemania sobre salud y enfermedades. Ella misma, apelando a su condición de química laureada, explicó personalmente por televisión como se decidían conductas sanitarias según la evolución de la tasa de contagios.
Ahora, luego de un año de vacunación, se ve obligada a actuar contra los "antivacunas". Son los que le impiden a ese país alcanzar tasas superiores al 70% de vacunación completa.
Entonces, una de sus última medidas ha sido definir una suerte de "confinamiento de facto" para quienes no se vacunen contra el coronavirus. No tendrán el pase sanitario que les permitirá desplazarse sin inconvenientes. Solo podrán ir a lugares esenciales, como hospitales, farmacias o supermercados. Y desde febrero de 2022, la vacunación será obligatoria.
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En su último discurso de este jueves, Merkel volvió a destacar " la gran importancia de la confianza en la política, en la ciencia y el discurso social, y también lo frágil que es todo eso".
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Para su despedida como canciller, eligió una canción de Nina Hagen (Foto: AP)
El legado
La revista Forbes la designó en 2020, por decimocuarto año (de los 16 en el poder) como "la mujer más poderosa del mundo".
Al mismo tiempo, también es reconocida porque vive en su mismo departamento de siempre y no tiene servicio doméstico porque considera que no lo necesita.
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Una auténtica líder. Solo necesito 6 minutos para agradecer al pueblo alemán (Foto: AP)
En su discurso final volvió a mostrar que es un personaje "distinto". Tras 16 años en el poder llegó el momento de despedirse con un discurso. Para reseñar su tarea, el honor por haber sido canciller y decir gracias necesitó sólo 6 minutos.
Eligió tres canciones para la ceremonia final. En una de ellas, la banda militar se las tuvo que ingeniar. Ángela, quiso escuchar nada menos que "Du hast den Farbfilm vergessen" ("Olvidaste la película en color"), de Nina Hagen.
Nadie es imprescindible, pero el paso de algunas personas, deja sus huellas registradas en la historia. Como en este caso.