Asimismo, los autores del informe criticaron el manejo de Benedicto XVI durante su tiempo como arzobispo, acusándolo de mala conducta por no haber restringido el ministerio de los sacerdotes en los casos incluso después de haber sido condenados penalmente. El informe también criticó a sus predecesores y sucesores, estimando que hubo al menos 497 víctimas de abuso durante décadas y al menos 235 presuntos perpetradores.
En ese sentido, agregó: "Tanto más grande es mi dolor por los abusos y errores que han ocurrido durante el tiempo de mi mandato en los respectivos lugares" y asegura que es necesario, por parte del clero, "el momento de la confesión", e insistió: "Roguemos públicamente al Dios vivo que perdone nuestras culpas, nuestras grandes y grandísimas culpas".
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"A todas las víctimas de abusos sexuales mi profunda vergüenza, mi gran dolor y mi sincera petición de perdón", planteó el pontífice jubilado.
"En todos mis encuentros, especialmente durante mis numerosos viajes apostólicos con víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes, he mirado a los ojos las consecuencias de una culpa muy grande y he aprendido a comprender que nosotros mismos nos vemos arrastrados a esta gran culpa cuando la descuidamos o cuando no lo afrontamos con la necesaria decisión y responsabilidad, como ha ocurrido y ocurre con demasiada frecuencia", admitió.
Sin embargo y pese al pedido de perdón, el Papa emérito niega cualquier acusación y conocimiento de los hechos que se narran en el informe divulgado en Alemania.
Benedicto XVI concluye la carta diciendo: "Pronto me enfrentaré al juez definitivo de mi vida. Aunque mirando hacia atrás en mi larga vida puedo tener muchos motivos de temor y miedo, sin embargo, tengo un estado de ánimo alegre porque confío firmemente en que el Señor no sólo es el juez justo, sino también el amigo y hermano que ya ha sufrido él mismo mis carencias y es, por tanto, como juez, al mismo tiempo mi abogado".
“Estoy particularmente agradecido por la confianza, el apoyo y la oración que el Papa Francisco me expresó personalmente”, dijo.
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El Papa emérito niega cualquier acusación y conocimiento de los hechos que se narran en el informe divulgado en Alemania.
El apoyo del Vaticano a Benedicto XVI
El Vaticano ya había defendido enérgicamente el historial de Benedicto después del informe del bufete de abogados, recordando que Benedicto fue el primer Papa en reunirse con víctimas de abuso, que había emitido normas estrictas para castigar a los sacerdotes que violaban a niños y había ordenado a la iglesia que persiguiera un camino de humildad en la búsqueda del perdón por los crímenes de sus clérigos.
La defensa del Vaticano, sin embargo, se centró principalmente en el mandato de Benedicto XVI como jefe de la oficina de doctrina de la Santa Sede, desde 1982 hasta que fue elegido Papa en 2005.