Al conocer la noticia, el Gobierno cuestionó la decisión de ratificar la base militar en las Islas Malvinas en base a "la tradicional mirada colonialista" del Reino Unido y llamó a Londres a "escuchar a la comunidad internacional". "La República Argentina sostiene una vez más que el Reino Unido debe escuchar a la comunidad internacional que promueve el fin del colonialismo en el mundo y que en particular en el caso de las Islas Malvinas ha planteado, a través de la Resolución 2065 de Naciones Unidas, que el camino para la solución del diferendo por la soberanía es el diálogo bilateral", sostuvo la Cancillería.
A través de un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto subrayó que las "consideraciones postuladas" por Johnson "reiteran la tradicional mirada colonialista del Reino Unido sobre las Islas Malvinas y el conjunto de posesiones británicas alrededor del mundo".
"Para la Argentina no expresan novedad respecto de la política colonial británica. Bajo el argumento no reconocido por las Naciones Unidas de defender el 'derecho a la libre determinación' Reino Unido sostiene la ilegítima presencia en el Atlántico Sur, con el objetivo de apropiarse de las riquezas que allí existen y controlar tanto el acceso a la Antártida como del pasaje bioceánico entre el Atlántico y el Pacífico", añadió el texto difundido por el Palacio San Martín.
Además, recordaron que "denuncian en forma permanente que uno de los objetivos principales del Reino Unido es sostener una base militar en Malvinas", a la vez que señaló que "ha denunciado reiteradamente que esta base viola la resolución 31/49 de las Naciones Unidas que prohíbe las acciones unilaterales en la zona en disputa, como lo es esta base militar".