Guerra en Medio Oriente

Cómo funcionan las bombas de racimo que tienen en alerta a Israel

Israel denunció que, a modo de represalia, Irán utilizó este tipo de dispositivos. Es un armamento prohibido por las convenciones de la guerra.

Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
Israel denuncia que Irán utilizó bombas que están prohibidas por las convenciones internacionales. (Foto: A24.com)

Israel denuncia que Irán utilizó bombas que están prohibidas por las convenciones internacionales. (Foto: A24.com)

Las bombas de racimo son municiones que se abren en el aire y liberan decenas o incluso cientos de pequeñas submuniciones. Estas pequeñas cargas explosivas se dispersan sobre una amplia superficie y están diseñadas para impactar múltiples objetivos al mismo tiempo. Otra alternativa, es que varias de sus pequeños explosivos queden enterrados en el suelo y se conviertan como "minas" con una gran capacidad de daño.

El problema, según organizaciones humanitarias, es que muchas de esas submuniciones no explotan al tocar el suelo y quedan activas durante años. En la práctica, funcionan como minas terrestres improvisadas que pueden detonar cuando alguien las pisa o las manipula accidentalmente.

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Por ese motivo, más de un centenar de países firmaron la Convención sobre Municiones en Racimo, un tratado internacional que prohíbe su uso, producción y almacenamiento debido a su impacto indiscriminado. Sin embargo, las potencias mundiales no firmaron el tratado: Ni Estados Unidos, Rusia, o China. Por supuesto, no lo hizo Irán, pero tampoco Israel es signatario del tratado.

Israel sostiene que este tipo de munición habría sido utilizado en los ataques recientes lanzados desde territorio iraní, aunque hasta ahora no se difundieron pruebas concluyentes sobre su empleo en el actual conflicto.

El uso de estas armas suele generar fuertes condenas internacionales por el alto riesgo que representan para civiles incluso mucho tiempo después de finalizados los combates.

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Las bombas de racimo, un arsenal prohibido por las convenciones de la guerra

rael denunció que Irán utilizó misiles con ojivas de racimo en los ataques contra su territorio

En medio de la guerra en Medio Oriente, Israel denunció que Irán utilizó misiles equipados con bombas de racimo en algunos de los ataques lanzados contra su territorio durante los últimos días del conflicto. Según funcionarios militares israelíes, este tipo de armamento habría sido utilizado en varias de las oleadas de misiles disparadas desde Irán.

De acuerdo con evaluaciones del ejército israelí, alrededor de la mitad de los misiles balísticos que Irán disparó contra Israel tendrían ojivas de racimo. Este tipo de cabeza explosiva no detona en un único punto: en cambio, se abre en pleno descenso y dispersa múltiples submuniciones sobre una amplia zona.

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La bomba racimo, un armamento prohibido por convenciones internacionales. (Foto: Gentileza AOM)

La bomba racimo, un armamento prohibido por convenciones internacionales. (Foto: Gentileza AOM)

Según las autoridades de defensa israelíes, cuando estos misiles alcanzan cierta altura - en algunos casos alrededor de 7 kilómetros sobre el suelo - la ojiva se divide y libera decenas de pequeñas cargas explosivas que caen dispersas en un radio de varios kilómetros. Cada una de esas submuniciones contiene varios kilos de explosivo y puede detonar al impactar contra el suelo.

Israel sostiene que este sistema multiplica el área de impacto y aumenta el riesgo para la población civil, ya que los explosivos se dispersan sobre ciudades, infraestructuras o zonas residenciales. No solo eso, algunos de estos dispositivos no explotan inmediatamente y pueden quedar activos en el terreno, representando un peligro durante días o incluso años.

Las autoridades israelíes señalaron que el objetivo de estas armas sería provocar daños en áreas más amplias y saturar los sistemas de defensa aérea, ya que una vez que la ojiva se fragmenta en múltiples submuniciones resulta mucho más difícil interceptarlas con los escudos antimisiles.

En algunos de los ataques recientes, los restos de submuniciones fueron encontrados en zonas urbanas del centro del país, lo que llevó a las autoridades a advertir a la población que no toque fragmentos o artefactos en el suelo y que informe inmediatamente a los equipos de desactivación de explosivos.

Hasta ahora, Irán no confirmó oficialmente el uso de este tipo de armamento. Sin embargo, la denuncia de Israel agrega un nuevo elemento de tensión en un conflicto que ya lleva varios días de intensos bombardeos y ataques con misiles en toda la región.

El origen de las bombas racimo o "

El desarrollo temprano de las bombas de racimo en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial está asociado a ingenieros militares de la industria armamentística alemana, pero no llevan el nombre de una persona en particular. El modelo más conocido fue la SD-2 Butterfly Bomb, utilizada por la Luftwaffe entre 1939 y 1943.

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La cabeza del vector que lleva múltiples pequeñas bombas que se dispersan en un amplio radio. (Foto: Gentileza EOM)

La cabeza del vector que lleva múltiples pequeñas bombas que se dispersan en un amplio radio. (Foto: Gentileza EOM)

Qué era la “Butterfly Bomb”

La SD-2 era una pequeña submunición que se abría en el aire cuando el contenedor principal explotaba. Al desplegarse, dos aletas metálicas le daban una forma similar a una mariposa, de ahí su apodo “Butterfly Bomb” (bomba mariposa).

Cada contenedor podía dispersar decenas o cientos de estas pequeñas bombas, que caían sobre un área amplia. Muchas estaban diseñadas para explotar al impactar, mientras que otras tenían retardos o mecanismos antimanipulación para detonar cuando alguien intentara moverlas. La SD-2 fue desarrollada por la empresa armamentística alemana Rheinmetall, una de las principales proveedoras de armamento del régimen nazi. No se atribuye oficialmente a un inventor individual porque el diseño fue producto de equipos de ingeniería militar.

Estas bombas fueron utilizadas por la Luftwaffe durante el Blitzkrieg sobre Londres y en otras operaciones aéreas contra ciudades europeas. Su objetivo era dispersar explosivos sobre grandes áreas urbanas y provocar tanto bajas como caos entre la población.

La bomba "shrapnel", antecesora de las bombas racimo

Henry Shrapnel fue un oficial de artillería británico que inventó uno de los primeros tipos de munición de fragmentación, antecedente de muchas armas modernas que dispersan metralla. Henry Shrapnel (1761-1842) fue un teniente del British Army. A fines del siglo XVIII buscaba crear un proyectil que pudiera explotar en el aire y lanzar fragmentos metálicos contra tropas enemigas, aumentando así el alcance y la eficacia de la artillería. En 1784 desarrolló un proyectil conocido como “shrapnel shell” o bala de metralla.

Esta munición consistía en una esfera metálica hueca llena de:

  • pequeñas bolas de plomo

  • una carga explosiva

  • una mecha temporizada

Cuando el proyectil era disparado por un cañón, explotaba antes de tocar el suelo y liberaba las bolas de plomo a gran velocidad sobre los soldados enemigos. El arma fue adoptada oficialmente por el ejército británico en 1803 y se utilizó ampliamente durante las Guerras Napoleónicas. Su efectividad fue tal que el apellido del inventor, “shrapnel”, terminó convirtiéndose en un término general para referirse a fragmentos de metal lanzados por una explosión.

Diferencia con las bombas de racimo

Aunque a veces se confunden, no son lo mismo:

  • Shrapnel shell: un proyectil de artillería que explota y libera bolas metálicas.

  • Bombas de racimo: un contenedor que se abre y dispersa muchas submuniciones explosivas.

Sin embargo, ambos sistemas comparten la misma lógica militar: multiplicar el área de daño al dispersar fragmentos o explosivos sobre una zona amplia.

La convención internacional contra este tipo de arma

La Convención sobre Municiones en Racimo es el tratado internacional que prohíbe el uso, la producción, el almacenamiento y la transferencia de las bombas de racimo debido a su impacto indiscriminado sobre la población civil. El tratado fue adoptado el 30 de mayo de 2008 en la Dublín, en la Irlanda, y se abrió a la firma el 3 de diciembre de 2008 en la Oslo, en Noruega.

El tratado fue firmado por 124 países participantes y los países se comprometen a:

  • No usar bombas de racimo

  • No producirlas ni venderlas

  • Destruir los arsenales existentes

  • Limpiar zonas contaminadas con submuniciones

  • Asistir a víctimas de estas armas

Sin embargo, ninguna de las tres potencias mundiales lo firmaron: Ni China, ni Rusia ni los Estados Unidos. Y tampoco lo hicieron Irán e Israel. Justamente, los dos países que se ven enfrentados en la guerra que lleva 10 días y que es motivo de la denuncia presentada por el gobierno de NEtanyahu.